Edificio sostenible de Allianz en Buenos Aires
Es una tendencia mundial que no se puede detener. Los habitantes de las ciudades no quieren vivir con aire contaminado, entre el humo que sale de los coches y bloques de hormigón. Vivir en una ciudad no tiene por qué implicar renunciar a la naturaleza, a los espacios verdes. Y, ya que no puede ser salvaje, tendrá que ser inventada.

Techos y paredes verdes crecen en las grandes ciudades. Con ello, se consigue templar la temperatura y descontaminar el viciado aire urbano. Buenos Aires se suma a la tendencia. En la capital de Argentina se desarrolla un nuevo tejado verde en el edificio que sirve como sede a la empresa de seguros Allianz.

La empresa Allianz ha querido, con la remodelación del edificio, seguir criterios de eficiencia energética y usar energías renovables, de modo que se fortalece así su compromiso de mitigación del cambio climático. En la terraza del edificio se han instalado jardines y paredes verdes con vegetación especialmente desarrollada con la colaboración del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), que no requieren riego artificial y, por tanto, no consumen agua. En definitiva, el jardín recibe agua cuando llueve, lo que evita inundaciones, mientras proporciona al edificio un mayor aislamiento térmico.

Además del jardín, en la terraza se han instalado ocho paneles fotovoltaicos y dos molinos eólicos de 2 kWh de potencia cada uno, suficiente para generar la energía necesaria para encender la iluminación LED de la fachada del edificio.

En el diseño sostenible del edificio también ha participado la empresa con la consultora especializada Wulcon Energy. Su colaboración fue esencial para conseguir una reducción en el consumo energético del sistema de climatización, de la iluminación interior y de la electrónica, contando con un sistema de climatización VRV (Volumen de Refrigerante Variable) de bajo consumo y un buen aislamiento térmico estructural.

Por último, un sistema de intercambio de calor renueva y purifica el aire de las oficinas y reduce en un 12% el consumo eléctrico de la climatización del edificio.

La iluminación LED de alta potencia ofrece una gran eficiencia energética y de larga duración, libres de mercurio, plomo y otros contaminantes. Todo el edificio puede reducir en 115 toneladas las emisiones de CO2 cada año.