Edificios poco eficientes energéticamente
En España, desde hace años, se realizan inspecciones técnicas en los edificios para comprobar que se encuentran en buenas condiciones de habitabilidad. Nadie quiere que se le caiga el techo de su casa o que se produzca un incendio por una mala instalación de los cables de electricidad. El caso es que el Gobierno quiere dar un paso más y, no sólo comprobar que las casa sean habitables y seguras, sino también eficientes desde el punto de vista energético. Que no desperdicien energía, en otras palabras. Esto se hará en los edificios antiguos, por ser los que más problemas pueden presentar a este respecto.

Así lo ha anunciado el ministro de Fomento, José Blanco, en la Convención Municipal del PSOE, partido que gobierna. El Consejo de Ministros aprobará, en las próximas semanas, un proyecto de Ley de Calidad y Sostenibilidad del Medio Urbano que incluirá, como legislación básica y, por tanto, susceptible de ser endurecida por cada comunidad autónoma, la obligatoriedad de una Inspección Técnica de Edificios (ITE) que supondrá una revisión de eficiencia energética de todos los que hayan cumplido cuarenta años desde su construcción.

A partir de la primera ITE de eficiencia energética, el inmueble se deberá someter a otra cada quince años. Algo parecido a lo que ocurre con los coches y su ITV (Inspección Técnica de Vehículos), aunque dentro de un periodo de tiempo mucho mayor, lógicamente. La revisión incluirá, según parece, las viviendas particulares de cada edificio, que recibirán una certificación del mismo modo que la Ley de Economía Sostenible las exige para las viviendas nuevas que salgan a la venta o se pongan en alquiler.

Además, la futura ley eliminará trabas administrativas para la rehabilitación y se creará un registro estatal de sistemas de auditoría, acreditación o certificación de la calidad y sostenibilidad del medio urbano. La normativa establecerá los derechos y deberes específicos de los propietarios de terrenos, instalaciones y edificaciones de uso particular en el medio urbano. Todo ello con el objetivo de que, dentro unos años, cuando los edificios que lo necesiten hagan las obras necesarias para no desperdiciar energía, se logre un enorme descenso del consumo de energía en los hogares, a lo que habría que añadir la disminución de emisiones de dióxido de carbono que supondrá. Mejores edificios para un mayor respeto por el medio ambiente.