El agua y la seguridad alimentaria
En el Día Mundial del Agua, el secretario general de la ONU publica un texto acerca del asunto. Este año 2012, Ban Ki-moon habla de la importancia de este recurso en relación con la seguridad alimentaria, un texto que, por su interés, resumimos.

En las próximas décadas, será un reto alimentar a una población mundial creciente y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, un reto que dependerá de una producción de alimentos cada vez mayor. Esto, a su vez, significa asegurar el uso sostenible de uno de los recursos finitos más importantes: el agua.

La agricultura es, con mucho, el sector que más agua dulce gasta. Por tanto, es indispensable para el medio medio ambiente y el futuro de la humanidad usar el agua sabiamente en la agricultura. No se puede acabar con el hambre sin este requisito. Además, acechan peligros como la sequía, el hambre y la inestabilidad política.

En muchas partes del mundo, la escasez de agua está aumentando y las tasas de crecimiento en la producción agrícola no crecen. Al mismo tiempo, el cambio climático está exacerbando el riesgo y la imprevisibilidad de los agricultores, especialmente para los agricultores pobres, los más vulnerables y menos capaces de adaptarse.

Estos desafíos interrelacionados son la creciente competencia entre las comunidades y los países de escasos recursos hídricos, que agravan viejos problemas de seguridad. Se obstaculiza la consecución de derechos humanos fundamentales como el derecho a la alimentación, a agua y a saneamiento. Cerca de 1.000 millones de personas pasan hambre y unos 800 millones aún carecen de un suministro seguro de agua potable.

Garantizar la seguridad alimentaria sostenible y agua para todos se requiere la plena participación de todos los sectores y actores de la sociedad. Se requiere la transferencia de tecnologías apropiadas de agua, ayudar a los pequeños productores de alimentos y conservar los ecosistemas esenciales. Se requieren políticas que promuevan los derechos de agua para todos, mayor capacidad normativa y la igualdad de género. Las inversiones en infraestructura de agua, la gestión de las zonas rurales de desarrollo de recursos y el agua será esencial.

La celebración de la Conferencia Río +20 de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro será una buena oportunidad para comprometerse en la seguridad del agua, en la seguridad alimentaria y nutricional en el contexto de una economía verde. El agua desempeña un papel central en la creación del futuro que queremos.