El Águila Imperial Ibérica en peligro a causa de la especulación
El Águila Imperial Ibérica se encuentra en peligro. La Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación de Toledo (España) han iniciado la construcción de un enorme vertedero que afecta gravemente a una de las más importantes nuevas poblaciones de esta especie. La recuperación del Águila Imperial Ibérica, después del gran esfuerzo humano y el dinero aportado por la Unión Europea, se ve ahora amenazada

La organización Ecologistas en Acción quiere parar las obras mientras se espera la decisión de los tribunales e instituciones europeas. Las obras de construcción del vertedero y la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos ya han comenzado. Ocuparán 107 hectáreas en el corazón de la principal zona de expansión del Águila Imperial Ibérica en la Península Ibérica. El proyecto tiene un impacto crítico e irrecuperable sobre el medio natural, pues se ubica en una zona de dehesas y monte mediterráneo que sirve como hábitat de dos especies declaradas en peligro de extinción: el Águila Imperial Ibérica y el Águila-Azor Perdicera. Allí habitan cinco nuevas parejas de Águila Imperial Ibérica y dos de Águila-Azor Perdicera.

Este proyecto está en contra de las directrices de la Estrategia Nacional del Águila Imperial Ibérica y del Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica en Castilla-La Mancha, que establecen la necesidad de preservar los hábitats de la especie y favorecer su recuperación.

Al inicio de la tramitación de este proyecto, ya se señaló que el emplazamiento era el de mayor impacto ambiental, pero ni Diputación de Toledo ni la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla-La Mancha atendieron a los informes. Tampoco han tenido en cuenta, posteriormente, las alegaciones al proyecto ni una reciente sentencia que dictamina que no se realizó un adecuado estudio de alternativas.

Hay que sumar a todo ello el desprecio que se ha hecho de las cuantiosas inversiones realizadas por diversas administraciones públicas, entre otras y en mayor medida, la Unión Europea, para proteger los hábitats y aumentar la población de esta especie en la Península Ibérica. Los fondos Life de la Unión Europea aportaron a esta tarea unos 8,7 millones de euros. De este total, 3,7 millones son gestionados por la Junta de Castilla-La Mancha. Por tanto, la política de la Junta a este respecto es bastante contradictoria, ya que, no sólo ha elegido la ubicación de mayor impacto ambiental, sino también la de coste más caro. Conclusión: una vez más la ubicación del proyecto sólo se puede justificar por intereses especulativos y políticos.

Ecologistas en Acción ha llevado el caso a los Tribunales y ante la Unión y el Parlamento Europeos. Además, ha iniciado una ciberacción para pedir los Presidentes de la Junta de Castilla-La Mancha y de la Diputación de Toledo que detengan el proyecto.