El agujero de la capa de ozono se cierra
El agujero de la capa de ozono ha sido desde hace décadas uno de los problemas ambientales más discutidos, por suerte está a punto de cerrarse. Sin embargo, la solución a un problema podría generar otro, su recuperación podría contribuir a la aceleración del calentamiento en ciertas regiones del hemisferio sur. Al parecer, los investigadores descubrieron que la capa de ozono abierta aumentaba la velocidad del viento en la región ubicada justo debajo del agujero. Estos vientos de gran velocidad provocaron la formación de nubes más húmedas y luminosas durante los veranos, que actúan a modo de espejo, rebotando los rayos del sol. El resultado fue una atmósfera antártica más fría.

En los próximos años el agujero se irá cerrando casi por completo. Lo que desafortunadamente, esto puede dar como resultado la aceleración del calentamiento en esas regiones. A pesar de ser tan criticada, la capa de ozono cumple la función de proteger a la Tierra de los efectos nocivos de los rayos ultravioletas. Su rápida destrucción era evidente con un agujero cada vez más grande, atribuido por culpa del uso de clorofluorocarbonados, unos gases utilizados comúnmente en los aerosoles, que ya fueron prohibidos. La medida surgió efecto, el agujero comenzó a recuperarse paulatinamente y en la actualidad se ha estabilizado en gran medida.

Parece ser que la única solución al calentamiento global es reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, porque eso es lo que causará la aceleración del cambio climático cuando ya no haya un proceso de enfriamiento. El agujero de la capa de ozono ya no es un problema, ahora lo es la contaminación.