El atún rojo continúa en peligro
La Comisaria Europea de Pesca, Maria Damanaki, ante el Comité de Pesca del Parlamento Europeo, está a favor de recortar las cuotas de captura de atún rojo. Ante esta afirmación, tanto Greenpeace como WWF/Adena denuncian que la Asociación de Pesca, Comercio y Consumo Responsable de atún rojo (APCCR) ha sido creada para hacer un lavado de cara verde a esta industria, ya que han afirmado que el atún rojo se está recuperando y debe mantenerse la situación actual en esta pesquería.

Para las dos organizaciones ecologistas, las declaraciones de Damanaki demuestran que la Comisión es consciente de la grave situación que atraviesa el atún rojo y de que la Unión Europea tiene la obligación de asegurar su recuperación. Además, creen que es el momento para que el Gobierno español deje de pensar sólo en los intereses de su industria pesquera y demuestre también preocupación por el medio ambiente y empleos en el sector a largo plazo.

En 2002, los países presentes en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en Johanesburgo, se comprometieron a recuperar las poblaciones de peces en 2015. Además, bajo la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina de la Unión Europea, los Estados miembro están obligados a adoptar medidas de gestión que permitan a las poblaciones de peces recuperarse antes del año 2020.

Según los científicos de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT, por sus siglas en inglés), aunque se cierre completamente la pesquería sólo se tendría un 14% de probabilidad para salvar el atún rojo en 2015. Igualmente, según estos mismos científicos, para lograr su recuperación en 2020, un objetivo que España está obligada legalmente a cumplir, es imprescindible que la cuota sea inferior a las 6.000 toneladas. Actualmente, se permiten pescar 13.500 toneladas.

Así, el Gobierno español comienza a violar sus acuerdos internacionales, así como la Legislación comunitaria. Otros países de la Unión Europea sí han dado claras señales de querer solucionar este problema. Es imprescindible, según el Responsable de Pesca de WWF, una suspensión de la pesca industrial de cerco en el Mediterráneo.