El atún rojo, en peligro de extinción
Desde los años setenta, el número de ejemplares de atún rojo, también llamado de aleta azul, en el Atlántico europeo se ha reducido un 90% y, en el Mediterráneo, un 50%. La principal causa es la pesca masiva. El estudio que arroja estos datos fue realizado por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) y denuncia que la pesca que se produjo en 2007 (61.000 toneladas) ha duplicado lo permitido por la ley y cuadruplica lo que sería ecológicamente sostenible.

A pesar de los datos, la Unión Europea se resiste a prohibir su pesca en el Mediterráneo y se limita a reducir la cuota de casi 20.000 toneladas al año a 13.500. Habría que añadir que esta decisión, según algunos grupos ecologistas, incentiva la pesca ilegal. Según Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana en Europa, “se continúa dando salida a unos barcos que, si realmente cumplieran con la legislación, ganarían más dinero quedándose en puerto”.

En Japón, país responsable de una cuarta parte de lo que se consume en el mundo, el atún rojo es muy cotizado para preparar sushi y en 2009 se llegaron a pagar 137.000 euros por un ejemplar de esta especie de atún que pesaba 202 kilogramos. Acciones así pueden explicar por qué algunos científicos del ICCAT abogan por prohibir la comercialización de esta especie a terceros países.

Algunos ecologistas no van a quedarse con los brazos cruzados mientras esperan a que llegue el esperado acuerdo entre los interesados. Catorce activistas de Greenpeace bloquearon el puerto de Frontignan, al sur de Francia, e impidieron la salida a faenar a tres atuneros que iban a comenzar la campaña del atún rojo. El próximo noviembre se decidirá el futuro de atún rojo cuando se reúna en París la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico. “Debemos actuar como si las futuras generaciones ya estuvieran con nosotros para negociar sobre los niveles de pesca”, ha afirmado Rashid Sumaila, economista de la Universidad de la Columbia Británica.