El autoconsumo puede salvar al sector solar
En muchas partes del mundo, como en 47 estados de Estados unidos, en Alemania, en Italia o en Japón, el autoconsumo con energías limpias es una realidad. En España, se están modificando las leyes para que sea posible. Puede ser la salvación del sector fotovoltaico. Se trata de impulsar la inversión de energías inagotables, como la solar, que, a largo plazo, permitiría reducir la factura de la luz y recuperar ese dinero invertido.

De momento, en España, el autoconsumo fotovoltaico sólo está permitido en viviendas, empresas o industrias ubicadas en zonas aisladas de la red general. En la actualidad, consumir energía que uno genera en casa no es posible ni rentable, ha señalado Javier García Breva, presidente de la Fundación Renovables. A causa del “peaje”.

El famoso peaje es el pago obligatorio por usar la red si la energía producida no se consume cuando se está generando. Un claro ejemplo de esto serían las viviendas que cuentan con paneles fotovoltaicos y quieran consumir la energía producida por la noche, es decir, horas después de generarla.

El peaje actual es de unos 70 euros por MWh como tarifa de acceso. Según los cálculos, antes de 2017 podría ser rentable para cualquier región española, en cuatro o cinco años (y menos, tres o cuatro años, para las grandes cubiertas.

El coste de la fotovoltaica no ha cesado de bajar. En 2011, los precios de los módulos solares han caído en un 30%. En la actualidad, cuesta 0,8 euros el panel fotovoltaico por cada vatio producido, mientras que, en 2008, costaba 3,5 euros.

Por tanto, con el objetivo de fomentar el autoconsumo, el sector fotovoltaico pide que éste se base en el balance neto y sin pagar un peaje adicional. Dicho de otra forma, que por cada kilovatio hora producido y vertido a la red se pueda consumir otro kWh de forma gratuita. Parece lo más justo. Y lo más sostenible.

Además, se volvería a impulsar un sector casi paralizado, donde se podrían crear empleos y activaría la economía.