El Cabo de Creus recupera su aspecto original
Por suerte, en algunos lugares, se recupera el paisaje natural de la costa. Es lo que ha ocurrido en el Cabo de Creus, en la provincia española de Gerona, lugar que constituye el punto más al este de la Península Ibérica. En total, han sido 4,5 hectáreas las que han quedado limpias de los más de 400 apartamentos que formaban la denominada ciudad de vacaciones del Club Méditerranée, construida en 1962 en el paisaje incomparable del cabo, en el extremo norte de la Costa Brava catalana. Según el Ministerio de Medio Ambiente, es el derribo más importante que ha llevado a cabo en España.

La ciudad de vacaciones del Club Méditerranée no se habitaba desde 2003. Ya en 2005, el Ministerio de Medio Ambiente compró la propiedad a la compañía francesa, especializada en este tipo de turismo masivo, por 4,5 millones de euros. Se han gastado tres millones más en el derribo de las casas y otros cuatro, esta vez por parte de la Generalitat de Cataluña, en la gestión de los residuos de las obras y en reconstruir el entorno natural de la zona. En total, pues, han sido necesarios 11,5 millones y siete años para recuperar el paisaje natural de la costa.

La zona fue declarada Zona Especialmente Protegida para el Mediterráneo por su valor natural. El pintor Salvador Dalí nació no muy lejos de allí y se cree que las rocas que componen el paisaje del Cabo de Creus fueron parte de su inspiración para el cuadro El gran masturbador.

No es el primer derribo de grandes proporciones que realiza el Ministerio de Medio Ambiente. Ya se realizaron similares derribos en un edificio de cinco plantas y 80 viviendas en Cartagena y en el hotel Atlanterra, en Zahara de los Atunes (Cádiz). Sin embargo, el buque insignia de la destrucción del paisaje costero, el hotel Algarrobico, en Almería, sigue en pie. Las diferentes administraciones públicas no se ponen de acuerdo para realizar el derribo. ¿Qué estarán discutiendo, en realidad?