El calor aumenta el nivel de ozono troposféricoEl calor se ha sumado al habitual tráfico en Madrid y una quincena de las estaciones de medición de contaminación madrileñas superan el nivel de protección a la salud por ozono. No llueve ni hay viento, pero sí muchos coches y ninguna voluntad política por revertir la situación. El alcalde Gallardón ha sido reelegido en su cargo cuatro años más. Eso, ojalá me equivoque, significan cuatro años más de contaminación creciente en la capital de España.

El llamado ozono malo o troposférico se produce a causa de una reacción fotoquímica que aumenta cuando la contaminación por óxidos de nitrógeno es alta y la incidencia solar aumenta, ha explicado la organización Ecologistas en Acción. El pasado martes 24 de mayo de 2011, a las once de la noche, un total de 16 estaciones de las 23 que existen de la capital superaban los 100 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno (NO2). Las previsiones meteorológicas predicen más calor. Las previsiones políticas predicen inmovilismo.

No es una situación nueva, en todo caso. Se produce cada año desde abril hasta finales de agosto. La producción de ozono aumenta y disminuye cada día según la intensidad solar. Al hacerse más oblicua la incidencia de los rayos solares sobre la superficie terrestre, a finales de agosto, cuando el verano toca a su fin, la producción de ozono baja de forma notable.

En el resto de la Comunidad de Madrid también se produce el fenómeno. Las estaciones de Alcalá, Fuenlabrada, Torrejón, Alcorcón, Colmenar Viejo, Majadahonda, Arganda, San Martín de Valdeiglesias, Guadalix, Algete, Atazar y Orusco han alcanzado niveles superiores a 120 microgramos por metro cúbico. Lo mismo ha sucedido en cinco estaciones de la capital alejadas del denso tráfico del centro urbano: Barajas, Ensanche de Vallecas, El Pardo, Juan Carlos I y Tres Olivos.

La normativa vigente no permite superar esos 120 microgramos por metro cúbico como media en ocho horas y más de 25 días al año. La Unión Europea ya ha hecho una advertencia muy seria al respecto al Ayuntamiento de Madrid, aviso al que parece que han hecho oídos sordos. El umbral en el que las autoridades tienen la obligación de informar a la población, por el contrario, se sitúa en 180 microgarmos por metro cúbico durante una hora. Este umbral que no se ha superado en lo que llevamos de año y los ciudadanos respiran tranquilos el aire contaminado.

Una de las promesas electorales del alcalde de Madrid ha sido la de dar prioridad a este problema. Ojalá, esta vez sí, se cumpla con lo prometido. Mientras, se desaconseja la actividad física intensa, tanto deportiva como laboral, en las horas centrales del día.