El cambio climático afecta a “todos los rincones de EEUU”, según Obama
El cambio climático está aquí, en nuestra realidad más cotidiana, ya se deja sentir en “todos los rincones de EEUU”, alerta el presidente de esta nación, Barak Obama. Aunque sus efectos son variopintos y afectan de muy distintas maneras, todos ellos tienen algo en común: son eventos extremos, causa de desastres ambientales que afectan gravemente a la economía y a la salud pública.

Las olas de calor serán cada vez más intensas y frecuentes, se multiplicarán los incendios forestales, las sequías, las inundaciones, las tormentas, los huracanes, advierte apoyándose en las conclusiones de un nuevo estudio científico lleno de pronósticos poco menos que apocalípticos. Muy acordes, por otra parte, con la intención del Gobierno de Obama de impulsar una agenda que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero, en especial el CO2.

Aunque pesimista hasta el extremo, el estudio llega a conclusiones muy en la línea de lo que viene advirtiendo la comunidad científica (escépticos a parte), estableciendo una conexión entre el deshielo de los polos y devastadores eventos a nivel local. Elaborado por más de 300 científicos estadounidenses, el documento da cifras sobre la subida del nivel del mar (en todo el mundo ha ascendido al menos 20,3 cm desde 1880, fecha del primer registro), que alcanzará entre 30 y 122 cm a finales de siglo.

Guerra al carbón

El aumento de las temperaturas medias en los últimos años también asusta. El informe concluye que éstas se incrementarán hasta en 2,75 grados celsius si EEUU aplica políticas estrictas para reducir las emisiones, o de hasta 5,5 grados si no lo hace. Se trata de algo más que voluntad política.

El cambio climático afecta a “todos los rincones de EEUU”, según Obama
Recordemos que los intentos de Obama han encontrado un importante obstáculo por parte de los republicanos en el Congreso, acusándole de declarar una “guerra al carbón”. De hecho, detrás de buena parte de las emisiones están los combustibles fósiles. De su reducción dependerá también que el deshielo y los efectos en los ecosistemas marinos se agraven, concluye el informe.