El cambio climático aumentará el olor de las flores
El cambio climático es un mago que va sacando de la chistera todo tipo de sorpresas que, todo sea dicho, más bien parecen salidas de la caja de Pandora. Nada de conejos ni palomas, su número nada tiene que ver con los típicos tópicos, por lo que podemos esperar desde un termómetro al rojo vivo o una subida del nivel del mar hasta, ¡oh, sorpresa! una abeja que ha dimitido como polinizadora y se ha pasado al show bussiness.

¿Pero, qué le pasa a esta abeja? Simplemente, es incapaz de descifrar el olor de las flores, acaba mareada y no puede hacer su polinización porque las plantas han enloquecido a consecuencia del cambio climático. Han disparado la emisión de compuestos volátiles, trastocando la intensidad y calidad de las sustancias químicas que desprenden las flores y les dan un olor característico.

Un mundo más fragante

Si las temperaturas aumentan como se prevé, el calor intenso transformarán el olor de los espacios naturales y provocarán cambios en las composiciones de los aromas florales, según un nuevo estudio elaborado por por investigadores del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) de la UAB, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Institute of Agricultural and Environmental Sciences de Estonia.

Los investigadores creen que las flores podrían convertirse en un auténtico jeroglífico para las especies polinizadoras, que a buen seguro verían más fácil ganarse la vida saliendo de una chistera que soportando la broma pesada que va a gastarles el calentamiento global. Y, por descontado, el impacto ambiental y económico también sería tremendo, pues las polinizadores son pieza clave para la vida y dependemos de ellas.

El cambio climático aumentará el olor de las floresDe cumplirse las predicciones más fatalistas del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), organismo dependiente de la ONU, el aumento de 5 grados supondrá un aumento de estos compuestos de hasta 9,4 veces más.