El cambio climático podría estar despertando al gigante del interior de la Tierra
Hace seis años que el geólogo londinense Bill McGuire avisaba, en la revista New Scientist: el calentamiento global podría desencadenar erupciones volcánicas, terremotos y tsunamis. Ahora ha escrito un libro al respecto y el futuro puede ser aún más aterrador.

McGuire cree que en el planeta se va a despertar “al gigante”. Los acontecimientos subterráneos están íntimamente ligados a los de la superficie y es el ser humano el que está despertando al monstruo. En la actualidad, hay evidencias de que las explosiones catastróficas de la actividad geológica venían precedidos de períodos anteriores de rápido cambio climático. Por ejemplo, cuando se acababan las edades de hielo, el estrés y las tensiones de las subidas y bajadas en los niveles del mar o la creación y pérdida de las capas de hielo provocaban dichas explosiones. El cambio climático actual puede estar sacudiendo la Tierra de nuevo.

Durante la última glaciación, el peso del hielo había suprimido las erupciones volcánicas. Cuando el hielo se derritió de la superficie de la tierra, ésta se elevó, a veces cientos de metros, reduciendo la presión hacia abajo volviendo la roca sólida en magma líquido. La fuerza reprimida de la Tierra se desató. Conforme la edad de hielo iba desapareciendo, el número de erupciones volcánicas aumentó cincuenta veces. El calentamiento global de la actualidad amenaza una repetición del fenómeno.

Los volcanes son sistemas primarios oscilando permanentemente al borde de la estabilidad y altamente sensibles a los minúsculos cambios en su medio ambiente externo. La Tierra cambia junto con las estaciones, como el agua de los hemisferios, aplastando o liberando la tierra de debajo. El magma se comprime como la pasta de dientes en su tubo. En el hemisferio norte, de noviembre a abril, es temporada de volcanes.

Como el cambio de las aguas y el hielo desestabilicen fallas ocultas en la corteza terrestre, los terremotos se unirán a esta “danza de gigantes”. En las últimas décadas, hemos visto grupos sin precedentes de grandes terremotos. Desde 1900, ha habido siete terremotos que han superado los 8,8 grados de magnitud. Tres megasismos cerca de Sumatra, Chile y Japón desgarraron la Tierra.

McGuire sugirió que la disminución de los glaciares al sur de los Alpes de Nueva Zelanda podría desencadenar un terremoto. Sucedió el año pasado en Christchurch, Nueva Zelanda.

El clima, como sabemos, ha sido inusualmente estable en los últimos 10.000 años. El planeta era geológicamente estable. Ahora, también tendremos que enfrentarnos el caos geológico.