El cambio climático reduce los nutrientes de los alimentos
Reducir el impacto del dióxido de carbono en la calidad de los alimentos es vital para frenar la desnutrición. Muchos científicos trabajan en la adaptación de la agricultura para garantizar un suministro de alimentos de forma que el cambio climático no pueda afectar. Pero tan importante como la cantidad de esos suministros es preservar su calidad. Sin embargo, lo cierto es que el cambio en los patrones de las lluvias, el incremento de la desertificación y el aumento de las temperaturas está afectando considerablemente a los cultivos de todo el mundo. Algo que reduce la capacidad para producir alimentos sostenibles. La contaminación podría estar afectando también el valor nutricional de muchos cultivos alimenticios básicos.

Es curioso porque el CO2 estimula el crecimiento de las plantas de trigo y arroz, cereales que suministran la mayor parte de las calorías que necesitan las personas en las zonas más pobres del planeta. Pero improbable que el valor nutricional de esos rendimientos abundantes mejore, porque ese gas se transforma en carbohidratos como el almidón, lo que quiere decir que los niveles relativos de otros componentes pueden disminuir. Por ejemplo, el aumento en el CO2 de la atmósfera desde 1960 podría haber causado ya un descenso significativo en la concentración de proteínas de la harina de trigo.

Se estima que más de 1.000 millones de personas en todo el mundo están desnutridas. La desnutrición generalmente es resultado de la carencia de alguna proteína vital para el mantenimiento muscular o de micronutrientes como el yodo, la vitamina A o el hierro, que ayudan al sistema inmunológico y garantizan un desarrollo saludable del cuerpo humano. Además, es importante tener en cuenta que la desnutrición es la principal causa de las muertes de niños y niñas cada año. En muchos países la carne es escasa y las plantas proporcionan la fuente primaria de proteínas y micronutrientes. Pero si estas plantas cada vez son menos nutritivas, el hambre en el mundo podría crecer hasta cotas insospechadas.