El circo Ringling Brothers dejará de usar elefantes en sus espectáculos
El gran circo Ringling Brothers y Barnum & Bailey ha anunciado que eliminará gradualmente las actuaciones de elefantes, y dejará de usarlos definitivamente en 2018. La decisión se produce después de años de constantes denuncias de grupos de derechos de los animales.

El Ringling Bros Circus, uno de los grandes circos de los Estados Unidos, ha acabado cediendo ante la presión de los activistas, que han criticado la crueldad que implicaban los métodos de entrenamiento que incluyen el uso de cuerdas y ganchos de acero afilados.

Cuidadores de los animales han testificado ante un juez que los elefantes del circo están siempre esposados, encerrados, y son golpeados con esos ganchos, auténticas armas de sometimiento que les provocaban heridas.

Condiciones terribles

Los animales pasan la mayor parte del tiempo en brutales entrenamientos o metidos en jaulas minúsculas. Además, viajan en vagones en condiciones insalubres durante más de 100 horas, con peligro de muerte cuando suben las temperaturas.

Pero no sólo eso, porque además de las agresiones físicas, puesto que los entrenamientos se llevan a cabo desde que los elefantes son crías, los animales sufren problemas psicológicos graves por no estar en un ambiente natural. En el caso de los elefantes, son animales sociales, muy inteligentes, que establecen relaciones complejas entre sí.

El circo Ringling Brothers dejará de usar elefantes en sus espectáculos
Ni los elefantes ni otros animales del circo, como osos o felinos, pueden hacer movimientos naturales espontáneos ni tener comportamientos tan normales como jugar, saltar o socializarse según las reglas de su propia especie. Muy al contrario, han nacido en cautiverio y están en un ambiente estresante desde su primer día de vida,. Muchos de ellos muestran signos de angustia existencial, moviéndose hacia atrás y hacia adelante o golpeando su cabeza contra la pared o autoagrediéndose.

¿Demasiado tarde?

¿Pero, qué futuro tendrán esos animales? Según informa la empresa matriz del circo, Feld Entertainment, propietaria de 43 elefantes asiáticos, la mayor población cautiva de elefantes del país, los animales vivirán en un área de 200 acres especialmente preprarada para ellos. Actualmente, la instalación acoge a 29 elefantes.

Los activistas de derechos de los animales están contentos con el anuncio pero su satisfacción no es total. Consideran que 2018 puede ser demasiado tarde. “Muchos de los elefantes tienen una artritis muy dolorosa o tuberculosis, por lo que su retiro no puede prolongarse y “tiene que ser ahora”, demanda Jessica Johnson, portavoz de PETA.

El circo Ringling Brothers dejará de usar elefantes en sus espectáculos
En este sentido, el anuncio de la eliminación gradual de los elefantes podría buscar un lavado de imagen, sin responder a las verdaderas necesidades de los animales. “Si la decisión se toma en serio, entonces el circo tiene que hacerlo ahora”, demandan los grupos defensores de los animales.

La decisión ha respondido al creciente malestar público hacia los grandes espectáculos con animales. Los medios de comunicación están contribuyendo a crear conciencia social, en especial algunos documentales y las denuncias de los activistas.

El circo Ringling Brothers dejará de usar elefantes en sus espectáculos
El tema económico también ha pesado, pues sólo en 2011, Feld Entertainment pagó 270.000 dólares en multas por violar la Ley de Bienestar Animal. Sin embargo, todavía queda mucho por conseguir. El Ringling Bros, sin ir más lejos, seguirá utilizando otros animales en sus espectáculos y exhibiciones, como camellos, caballos y grandes felinos. Con respecto a estos últimos, lo mismos activistas que acusan al cirto de maltratar a los elefantes, denuncian también que los fustigan y golpean, hasta el punto de hacerles sentir auténtico pavor hacia el entrenador o domador.

Al margen de las decisiones tomadas como respuesta a la presión ciudadana, la legislación proteccionista también está avanzando. En los últimos años, algunas ciudades y condados estadounidenses han estado aprobando leyes que prohíben el uso de elefantes para el entretenimiento, por tratarse de animales en peligro de extinción. Cuestión económica, pura y dura. Una pena.