El comercio influye sobre el medio ambiente
El comercio como actividad comercial tiene una enorme capacidad de cohesionar el territorio de una forma equilibrada y respetuosa con el medio natural. Una de las buenas costumbres de nuestra época es el aumento de la conciencia de la población sobre la importancia de la sostenibilidad en la sociedad y especialmente en las actividades económicas, puesto que son las que provocan un mayor impacto sobre el sistema biofísico. Los entes públicos han implantado en los últimos años políticas en defensa del medio ambiente en todos los ámbitos territoriales y sectoriales. El comercio no es una excepción, al estar directamente implicado en la vida urbana está comprometido activamente con la responsabilidad ambiental.

Mención aparte merece el comercio minorista siendo una de las principales actividades económicas de cualquier zona de población, adaptándose a las necesidades de los consumidores a medida que se producen cambios en la sociedad. Es por ese motivo que el comercio constituye una actividad dinámica, con gran capacidad de adaptación y flexibilidad, constituyéndose como una actividad fundamental para el crecimiento del territorio. Por ello, podemos afirmar que el comercio tiene una gran capacidad de articular el territorio de forma ecológica y natural.

Es en este contexto podemos analizar la relación entre el comercio y el medio ambiente. Desde el primer enfoque hay que partir de la revalorización del territorio ligada a una mayor concienciación por la naturaleza y especialmente de las consecuencias que la localización de la oferta comercial tiene sobre el aumento o disminución de la contaminación atmosférica, sobre todo por la emisión de gases contaminantes responsables diresctos del efecto invernadero, contaminación acústica ocasionada por el tráfico que generan los vehículos y la saturación de las infraestructuras urbanas e interurbanas.

El tradicional desarrollo urbano ha derivado en un equilibrio territorial generado por un balance ambiental negativo. El crecimiento de las ciudades ha originado que la movilidad constituya uno de los problemas fundamentales de la sociedad actual. Para evitar estos problemas, la nueva Ley de Comercio Interior recientemente aprobada, defiende la ciudad compacta como estructura que permita una red más funcional y eficiente, evitando desarrollos urbanos no deseados. En este sentido, el territorio, la accesibilidad y el transporte público cobran una especial relevancia.