El crecimiento económico es la causa de los grandes problemas mundiales
Científicos y pensadores advierten de que la civilización se enfrenta a un reto ecológico y social causado por la sobrepoblación, el consumo excesivo y las tecnologías ambientalmente perjudiciales. Han calificado a la situación actual de “emergencia absolutamente sin precedentes”. Los que opinan así son los últimos dieciocho ganadores del premio Planeta Azul (una especie de Nobel del medio ambiente).

Este grupo de científicos avisa: la sociedad no tiene más remedio que tomar medidas drásticas para evitar el colapso de la civilización. Hay que crear un tipo de sociedad totalmente nueva. Al menos, si no queremos que colapse el planeta.

A este grupo crítico ante la situación mundial y pesimista (o realista, según se mire) pertenecen Bob Watson, principal asesor científico en temas ambientales de Estados Unidos, el climatólogo James Hansen, el profesor José Goldemberg, secretario brasileño de medio ambiente durante la Cumbre de la Tierra de Río en 1992, o el profesor Paul Ehrlich, de la Universidad de Stanford. El documento fue encargado por el PNUMA y los participantes se incorporarán a la Conferencia Río +20 Cumbre de la Tierra en junio.

Aparte de las advertencias sobre la pérdida de biodiversidad y los terribles efectos del cambio climático, de lo que se habla un día sí y otro también, el grupo exige de los gobiernos que deben cambiar la economía.

La situación es matemática y físicamente insostenible. La economía se basa en una creencia irracional (por no decir, estúpida): que los límites físicos del planeta no se agotarán nunca. Además de vivir en un planeta finito, los expertos acusan a los países desarrollados de enriquecerse a costa de los más pobres.

Es el mito del crecimiento perpetuo, de un crecimiento económico que es la cura para todos los problemas del mundo. Sin embargo, la verdad es que ese crecimiento es la raíz de los más grandes problemas actuales: la desigualdad, el paro, la crisis y, en definitiva, las prácticas no sostenibles globales que están acabando con el planeta.

La energía, el agua, los alimentos y los medios de vida son interdependientes, son parte de un ecosistema vivo. Dejad de mirar los mercados financieros. Mirad el planeta.