El delta del Níger contaminado con el petróleo de Shell
Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) basado en dos años de exhaustivas investigaciones científicas ha determinado que la contaminación por petróleo en el delta del río Níger, en Nigeria, es generalizada y grave. Y, lo peor de todo, es que la población de la zona lleva décadas expuesta a ella.

El informe prueba, por tanto, que la pretolera Shell ha causado un terrible impacto terrible sobre el medio ambiente y la gente en Nigeria, aunque lleva décadas negándolo y afirmando que aplica las más estrictas normas internacionales en el desempeño de su trabajo.

El informe ha sido realizado a instancias del Gobierno nigeriano y financiado por la propia Shell y aporta pruebas irrefutables del efecto devastador de la contaminación por petróleo en la vida de la población del delta, una de las regiones con mayor biodiversidad de África.

Se ha dañado la agricultura y la pesca y se han destrozado medios de vida y fuentes de recursos básicos como alimentos o, incluso, se ha contaminado el agua potable, lo que ha supuesto riesgos para la salud en las comunidades locales. En uno de los casos estudiados se vio que el agua contenía niveles de un cancerígeno novecientas veces superiores a los señalados en las directrices de la Organización Mundial de la Salud. El PNUMA ha recomendado avisar inmediatamente a las comunidades del peligro.

El informe revela, pues, que, durante años, Shell ha vertido petróleo al delta del Níger. Además, el PNUMA ha señalado que sus expertos comprobaron que zonas que, según Shell, se habían limpiado, continuaban contaminadas. Shell debe reconocer su culpa y ocuparse de los daños causados. No hay solución para la contaminación del delta del Níger mientras Shell continúe empeñada en proteger su imagen de marca.

En las conclusiones del informe también se señala al Gobierno del país como parte culpable de la situación, ya que nunca tomó medidas para regular y controlar a empresas como Shell. En realidad, el organismo encargado de las investigaciones y análisis de los vertidos de petróleo dependen de las propias empresas petroleras.

Por último, el informe señala que hay otras fuentes de contaminación, relativamente nuevas, como el refinado ilegal.