El derrame del Mar del Norte, el peor en una década
El Gobierno del Reino Unido ha declarado el reciente derrame de crudo en el Mar del Norte como el peor en una década. Se produjo en una plataforma ubicada en medio del mar de la compañía Shell. Según la información del Gobierno británico, aún no se ha detenido del todo. La empresa petrolera trata de minimizar los daños causados, pero las organizaciones ecologistas han advertido que el derrame puede afectar a comunidades de aves precisamente en un periodo muy delicado de su desarrollo.

En esta época del año, miles de pingüinos jóvenes (de diversas especies como alcas, frailecillos y araos), pueden volar y dispersarse por el Mar del Norte. Por tanto, el riesgo de que se vean ensuciados por el derrame es alto. Greenpeace, por su parte, ha criticado a Shell por no haber informado con claridad del accidente y por su lentitud de respuesta. El derrame fue descubierto por primera vez el pasado miércoles (hace seis días), pero no fue anunciado al público por parte de la empresa hasta el viernes.

La empresa culpable del desastre ecológico, Shell, ha señalado que no podía cuantificar el volumen de petróleo derramado hasta ahora, pero que se aproximaría seguramente a unos 1.300 barriles. La fuga es de unos cinco barriles por día, una fuga que aún no se ha logrado tapar. El derrame que produjo BP en el Golfo de México se estima en unos 70.000 barriles por día.

En la actualidad, se ha formado una balsa de aceite de menos de medio kilómetro cuadrado. Los fuertes vientos y las grandes olas hasta el fin de semana han reducido el tamaño de la balsa de petróleo, según Glen Cayley, director técnico de la exploración de Shell. Añadió que lamentan que el derrame se haya producido y que han respondido rápidamente al accidente.

Los activistas por el medio ambiente han recordado que los planes de seguridad de las compañías petroleras para perforar en aguas profundas no son del todo seguro. Hay planeadas nuevas perforaciones en el Ártico y los ecologistas avisan una y otra vez que no se puede asegurar su seguridad del todo. Y la historia, finalmente, siempre les da la razón.

Las petroleras afirman que las explotaciones del Mar del Norte son las más seguras del mundo, pero, como hemos visto, también se producen derrames indeseados. La realidad desmiente sus palabras tranquilizadoras.