El deshielo ártico permite la navegación de más barcos
El Ártico cada vez está más transitado. A causa de la disminución de la masa de hielo, es más fácil navegar por la región, algo que agravará los problemas de la zona que está causando el cambio climático. Lo que antes era una región de interés básicamente científico, ahora se ve invadida por otros intereses, especialmente, comerciales.

Como consecuencia de este cambio de situación, el Ártico está empezando a recibir también más atención medioambiental y política, sobre todo, por parte de los países cercanos y de la Unión Europea, aunque también por parte de otros países. La clave para la protección del Ártico (como ocurre con cualquier otra zona que se quiera proteger medioambientalmente) está en que los problemas del medio ambiente se prioricen sobre los intereses económicos, algo que no va a ser fácil.

La demanda mundial de recursos está aumentando la presión sobre la región ártica. Se calcula que un 13% del petróleo y un 30% del gas natural que aún queda por descubrir se encuentran al norte del Círculo Polar Ártico. Las grandes empresas energéticas van a querer sacar tajada del negocio.

Pero, además, por otro lado, el deshielo ha permitido abrir la ruta del norte y el paso del noroeste al transporte de mercancías y se ha incrementado el ya considerable tráfico marítimo en la región. El aumento de la actividad pesquera empieza a hacer necesaria la vigilancia de los buques, y el turismo y la minería en el Ártico empiezan a ser una realidad.

Para tratar todos estos problemas, se celebrará en Dinamarca un reunión sobre los usos de las comunicaciones vía satélite, de la navegación y de la teledetección, en el que se destacará el papel crucial que desempeñan los sistemas espaciales como elemento de apoyo a las actividades económicas y humanas en condiciones tan extremas. La tecnología puede ayudar, una vez más, al cuidado del medio ambiente.

Esta reunión es un taller que reunirá a proveedores de servicios y de tecnologías y a integradores de sistemas de sectores como la exploración de gas natural y petróleo, el transporte marítimo o la pesca. El objetivo es identificar las necesidades operacionales de los usuarios en el Ártico, presentar las aplicaciones espaciales y proponer nuevas actividades.

Si no se controla el acceso al Ártico, el deshielo se acelerará y las consecuencias en el resto del planeta serán terribles.