El ejército al servicio de Repsol y su proyecto de extracción de petróleo en Canarias
Si un Gobierno pone a disposición de una multinacional el ejército porque los ciudadanos no están de acuerdo con su política es que algo funciona muy mal en el sistema democrático. La lucha entre los ciudadanos de Canarias y Repsol ha llegado a un punto crucial en el que el Gobierno de España ha decidido probar una nueva estrategia: movilizar al Ejército al servicio de la multinacional.

El Gobierno de España ha blindando la isla de Fuerteventura, ampliando las zonas de seguridad de las bases militares en la isla. Han aumentado las maniobras de los solados destinados allí. Dicen que hay que proteger una zona que se ha convertido en estratégica: hay petróleo y vale mucho.

Pero los habitantes del archipiélago prefieren que el petróleo continúe bajo el mar y respetar el privilegiado medio ambiente de las islas. El litoral este de las islas de Fuerteventura y Lanzarote serían las primeras zonas donde se perforaría el suelo marino, según los análisis que ha llevado a cabo Repsol. La multinacional calcula que puede haber petróleo suficiente para extraer 100.000 barriles diarios. La petrolera quiere comenzar a perforar en 2014.

Mientras, continúa la batalla entre los dos gobiernos: el de Canarias y el central, a través del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, paradójicamente dirigido por un canario, José Manuel Soria. En el asunto, por desgracia, está contaminado por las estrategias de los partidos políticos, que miran las próximas elecciones autonómicas. Incluso Marruecos, país situado frente a las islas, tiene sus propios intereses económicos.

Intereses privados

Los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, las islas más afectadas por las prospecciones, han buscado el apoyo de grupos ecologistas para frenar los proyectos de Repsol. Repsol no es un interés español, es un interés privado de muchísimos accionistas de todo el mundo. Los canarios no van a ganar nada con las prospecciones.

Repsol juega la baza de la creación de riqueza. Sólo que a costa de perjudicar otra riqueza, el medio ambiente, ya que Canarias es un paraíso natural, y, en último término, a costa de una riqueza económica: el sector turístico. Muchos turistas podrían dejar de visitar el archipiélago Canario si sus aguas empeoran de calidad.