El elefante de Sumatra a punto de extinguirse
El estado de conservación del elefante de Sumatra (Elephas maximus sumatrensis) ha empeorado, pasando de estar clasificado como “amenazado” a “gravemente amenazado”. Su población se ha visto reducida a la mitad desde 1985. La razón principal de esta catástrofe es la pérdida del 70% de su hábitat en dos décadas causada por la deforestación. Para la organización WWF es crucial una moratoria inmediata de la transformación del territorio para garantizar la supervivencia de esta especie.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha clasificado al elefante de Sumatra “en peligro crítico de extinción” dentro de la Lista Roja de Especies Amenazadas. Actualmente, tan sólo sobreviven de 2.400 a 2.800 ejemplares en estado salvaje.

Los científicos afirman que si continúan las tendencias actuales, el elefante de Sumatra podría extinguirse en menos de treinta años.

Sumatra mantiene algunas de las poblaciones más importantes de elefante asiático fuera de la India y Sri Lanka. Pero la isla ha experimentado el nivel de deforestación más rápido de la zona: más de dos tercios de bosques de llanura en los últimos 25 años.

Según la Lista Roja de la UICN, aunque este animal está protegido por la legislación de Indonesia, el 85% de su hábitat se encuentra fuera de las áreas protegidas y puede ser transformado en terrenos agrícolas. El elefante de Sumatra se suma a otras especies en peligro en Indonesia, como el orangután de Sumatra, el de Java y los rinocerontes y el tigre de Sumatra. A menos que se adopten medidas de conservación de forma urgente y efectiva, estos animales desaparecerán del planeta Tierra.

Para evitar la desaparición de la especie, WWF ha pedido al Gobierno indonesio que prohíba la transformación de los bosques que forman parte del hábitat de los elefantes hasta que se ponga en marcha una estrategia de conservación para estos animales. Para ello, el Gobierno debe realizar una evaluación para designar grandes áreas protegidas. Indonesia, en definitiva, debe actuar para proteger los últimos bosques naturales de Sumatra.

En la provincia de Riau, las industrias de pulpa y papel, así como las plantaciones de palma aceitera, están causando algunas de las tasas de deforestación más rápidas del mundo.