El exceso de contaminación por tráfico puede provocar hijos con autismo
El informe anual de la AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente) evalúa el impacto ambiental del transporte en Europa. Aunque ha habido algunas mejoras en los últimos años, en parte, se deben a la menor actividad económica. Así, a medida que la economía mejore, la contaminación proveniente del sector del transporte también volverá a aumentar.

La contaminación del aire ha disminuido en las últimas dos décadas, pero no significa que haya desaparecido. Ni mucho menos. Sigue siendo un problema muy grave. En especial, han fracasado las medidas que trataban de reducir la emisión de NO2 (dióxido de nitrógeno). Una de las causas es el aumento del transporte de mercancías.

Jacqueline McGlade, Directora Ejecutiva de la AEMA, ha comentado que uno de los grandes retos del siglo XXI es mitigar los efectos negativos del transporte (gases de efecto invernadero y la contaminación atmosférica y acústica). Las personas que viven cerca de carreteras con mucho tráfico están siendo particularmente expuestos a niveles excesivos de contaminación del aire.

Las consecuencias pueden ser mucho peor de lo que parece a simple vista. Según un reciente estudio, que ha sido publicado en Archives of General Psychiatry, las mujeres que se exponen durante el embarazo a los contaminantes que genera el tráfico son tres veces más propensas a tener hijos con autismo.

Ya se conocía que el medio ambiente podía estar relacionado con la aparición del trastorno. Sin embargo, se desconocen sus mecanismos de acción, sus etapas y las posibles medidas preventivas.

Partículas en suspensión

El nuevo estudio, liderado por la Universidad del Sur de California (Estados Unidos), analiza la relación entre la contaminación del aire relacionada con el tráfico con el desarrollo de autismo en una muestra de 279 niños con el trastorno y un grupo control de 245 niños con desarrollo típico.

Los resultados obtenidos muestran que los niños que vivían en hogares con los mayores niveles de este tipo de contaminación eran tres veces más propensos a tener autismo en comparación con los niños que viven en hogares con menor exposición. El autismo es un trastorno del desarrollo, caracterizado por dificultades específicas en el entorno social, cognitivo y comunicativo.

Los niveles más altos de exposición a partículas menores que 2,5 y 10 micras de diámetro (PM2,5 y PM10) y dióxido de nitrógeno se asocian con un mayor riesgo de autismo, afirman los autores.