El Foro de Davos y las peores empresas del mundo
El Foro Económico Mundial de Davos va a comenzar. Los líderes de la economía van a discutir sobre qué hacer con la economía y con el planeta. Y, como ocurre desde 2000, los Premios Ojo Público (Public Eyes Award) tratarán de denunciar que lo que se trata en Davos afecta al medio ambiente, algo que los participantes no tienen en cuenta.

En este 2012, el pesimismo se cierne sobre el Foro de Davos, con una Europa en crisis permanente. Pero que nadie sea tan iluso de pensar que se van a tomar medidas nuevas. Se va a seguir en la misma línea de siempre, es decir, con la misma política económica hecha por los mismos señores que nos ha llevado a esta situación. Nada nuevo. La crisis seguirá (tanto la económica como la ambiental) porque nadie propone nuevas soluciones. Aunque ellos dirán que estamos a punto de salir, para que los ciudadanos se queden más tranquilos, al menos, durante unos meses. Llevamos varios años saliendo de la crisis.

Pero ahí están los Premios Ojo Público, marcando un contrapunto crítico a la reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF) que se celebra en Davos. Se organizan desde 2000 por la Declaración de Berna y Amigos de la Tierra que, en 2009, fue reemplazada por Greenpeace. Estos premios quieren recordar que las grandes empresas cometen delitos sociales y ambientales con consecuencias terribles para las personas y los territorios.

Los Premios Ojo Público denuncian la explotación de los trabajadores, el daño al medio ambiente, la desinformación intencionada y la falta, en definitiva, de la responsabilidad social corporativa. Hay dos categorías: el Premio Global (elegido por un grupo interno de expertos) y el premio del público (elegido los miles de activistas en línea).

Y los nominados con más votos son (redoble de tambor…):

    – Vale. Es la segunda empresa minera más grande del mundo y la mayor de América. Es una compañía brasileña. Es la responsable de Belo Monte y culpable de una buena parte de la deforestación de la Amazonia, una región única por la riqueza de su biodiversidad y en la que aún viven indígenas.

    – Tepco. Hace un año, pocos conocían esta empresa. Es la empresa que opera la central nuclear de Fukushima.

    – Samsung. Marca de electrónica. Usa sustancias tóxicas en sus fábricas sin informar ni proteger a sus trabajadores. Se investigan casos de cáncer.

    – Barclays. Un gigante de las finanzas, un enorme grupo bancario. Se considera el mayor especulador de alimentos, aumentando su precio y llevando a los más pobres a sufrir hambre.

    – Syngenta. Multinacional que comercializa transgénicos y químicos para los cultivos. Está llevando a miles de agricultores, especialmente en Sudamérica, a usar su herbicida Paraquat, que está resultando gravemente tóxico.

    – Freeport. Otra minera. Lleva 45 años destrozando el medio ambiente de Papúa. Muchos de los que han protestado por ello han sido torturados o han acabado muertos.