El futuro de la ecología
El futuro de la ecología está en nuestras manos, de nosotros depende que el planeta no se destruya por completo dentro de un buen puñado de años. En las últimas décadas ha sufrido mucho por culpa de las prácticas industriales del ser humano, así como también por los malos hábitos de cada uno de nosotros. Si bien es cierto que hay que tomar medidas que afectan a todo el conjunto, no menos cierto es que cada uno de nostros debe aportar su granito de arena para que las cosas empiecen a ir mejor.

Si logramos que el futuro sea mejor lograremos que las plantas y los animales no pasen apuros. Pero no sólo eso, también estaremos contribuyendo a mejorar nuestra salud, tan mermada por culpa de las emisiones de dióxido de carbono. En definitiva, se trata de garantizar la continuidad de la especie humano, algo que cada vez está más en entredicho, y no porque Nostradamus dijera que el mundo se iba a terminar en 2012.

Los cambios pasan por un mejor aprovechamiento de los recursos naturales, muchos de ellos limitados. Todo ello acompañado por modelos de negocio que sean sostenibles, lo cual no significa que sólo se lleven a cabo acciones ecológicas de cara a la galería. La responsabilidad social corporativa está muy bien, pero no sólo hay que demostrarlo de puertas hacia fuera, también de puertas hacia dentro en el día a día.

El futuro es incierto, nadie sabe lo que nos depara. Sin embargo, podemos hacer algunas predicciones que seguramente no andarán demasiado lejos:

Cada vez escaseará más el agua potable, lo cual se convertirá en un problema gravísimo (en estos momentos ya lo es en algunos países de África)
– Las tecnologías de descontaminación serán cada vez más baratas
– Se prevé una importante migración internacional, lógicamente con movimientos desde los países del sur hacia los países del norte
– El mundo será totalmente urbano, todos los pueblos se extinguirán
– El terreno que ahora mismo pertenece a la naturaleza irá siendo comido por los humanos para construir viviendas y demás edificaciones

Como he dicho anteriormente, que todo esto se solucione no sólo depende de los políticos, sino también de los empresarios y de las personas que día a día hacen que nuestro mundo sea un poco mejor o peor, eso ya depende de cada uno.