El futuro de la política ambiental de la UE
Los ciudadanos europeos están preocupados por la conservación del medio ambiente y creen que las administraciones europeas deberían desarrollar mecanismos efectivos para protegerlo. Y son muy prácticos en relación con este asunto, saben que lo importante es que la Unión Europea controle e impulse financieramente la protección medioambiental.

Según una encuesta realizada recientemente, casi el 86% de los europeos, consultados sobre el futuro de LIFE+, el programa desarrollado por la Comisión Europea para financiar proyectos de protección medioambiental, consideran que es necesario un instrumento financiero para proteger el medio ambiente y luchar contra el cambio climático.

Además, más de la mitad de los encuestados, en concreto un 54,6%, cree que el presupuesto de este programa debería aumentar. La encuesta se ha llevado a cabo como instrumento que ayude a conformar el próximo marco financiero que comprenderá desde 2014 hasta 2020.

Las conclusiones tras realizar el estudio indican otras consideraciones que se deberían tener en cuenta, como las siguientes:

– La mayoría de las partes interesadas considera que hace falta un instrumento financiero específico para la protección del medio ambiente y la lucha por el cambio climático.

– La limitación la eficacia de los programas LIFE+ proviene de la falta de recursos, por tanto habría que aumentar su presupuesto.

– Un programa de la UE en defensa del medio ambiente es necesario para ayudar a cada Estado miembro a ejecutar eficazmente la política que marque la UE en este asunto.

– El futuro programa LIFE debe contribuir a la difusión de mejores prácticas medioambientales, así como fomentar la transferencia de tecnología, la capacitación y aumentar la concienciación sobre este grave problema.

– Algunas actividades fuera de la UE pueden ser beneficiosas para alcanzar objetivos políticos de la Unión.

– En la mayoría de las ocasiones, la mala política ambiental es culpa de los fallos de los Estados miembro a la hora de aplicar las normas dictadas por la Unión Europea. Principalmente, se encuentran problemas en integrar estas políticas medioambientales con otros ámbitos políticos y en usar los instrumentos financieros que apoyan las inversiones medioambientales.

Todas estas conclusiones han surgido de los resultados de varias consultas efectuadas por la Comisión Europea entre noviembre de 2010 y febrero de 2011, en las que se llevó a cabo una amplia consulta a las partes interesadas sobre el futuro de LIFE.