El futuro de los recursos energéticos
La diversificación energética es fundamental para el medio ambiente y el desarrollo sostenible. Actualmente, países desarrollados como España, su consumo de energía depende fundamentalmente del petróleo (49%), el gas (21%) y el carbón (12%) del exterior. El problema será que estos recursos tan necesarios para el progreso económico, además de contaminantes, serán cada vez más caros y escasos.

El 86% de la electricidad consumida en España es importada.

Mientras que la energía producida en España proviene de centrales termoeléctricas (que utilizan gas, carbón o gasolina), nucleares e hidroeléctricas. El peso de las energías renovables aun es muy reducido y no llega al 10%, aunque por suerte va en aumento.

La producción eléctrica y el transporte son dos grandes consumidores energéticos y además emiten una enorme cantidad de gases de efecto invernadero. Los contaminantes se podrán reducir si los gobiernos apuestan por las energías renovables e impulsan las ventas de coches eléctricos.

España emite casi 400 millones de toneladas anuales de CO2 a la atmósfera. De esa cantidad, el 25% es debido a la generación de electricidad y el 27% del transporte. Hay que buscar soluciones eficientes y ecológicas, que supongan un ahorro económico y una mejora para la salud del planeta. Además, la demanda energética es cada vez mayor, con un ritmo de crecimiento anual superior al 2%. Buscar otros modelos energéticos no es una alternativa, es una necesidad.