El herbicida Imprelis mata a los árboles
Nuevas pruebas demuestran que algunos herbicidas, no sólo matan a las conocidas como malas hierbas, sino también a valiosas especies de árboles. No hace más de unas semanas que se descubrió que el herbicida más vendido del mundo, Roundup, podía causar defectos de nacimiento en los bebés. Ahora se ha descubierto que un herbicida conocido como Imprelis, elaborado por la multinacional química DuPont y que la EPA (la Agencia para la Protección del Medio Ambiente de EE UU) ha autorizado para su comercialización y uso, está causando la muerte de árboles históricos en Estados Unidos.

Imprelis se ha usado este año para controlar las malezas en algunos bosques de Estados Unidos pues se había asegurado que era más respetuoso con el medio ambiente que otros productos químicos. Sin embargo, se han visto bosques enteros de fresnos y otras especies muriendo.

El fenómeno se ha visto en varias zonas del país y en diversas especies de árboles. No es, ni mucho menos, un caso aislado. Se sospecha que el herbicida es la causa de la muerte del abeto rojo y del pino blanco en todo el país. Incluso DuPont ha comenzado a avisar que es preferible no pulverizar el herbicida cerca de los árboles.

Sin embargo, algunos investigadores no están seguros de que el causante de la muerte de estos miles de árboles sea el herbicida Inprelis. Así lo piensa el profesor de la Universidad Estatal de Michigan, David Roberts, que señala que aún se están analizando los impactos negativos del herbicida de DuPont. Y señala a las fuertes lluvias de la pasada primavera como causa de que el químico se haya desplazado hasta zonas que no estaba previsto que llegara, como las raíces del árbol. Una incorrecta aplicación podría, entonces, ser la causa del mal. Sin embargo, no demuestra que el herbicida sea inocuo para los grandes árboles centenarios.

Imprelis fue usado de forma masiva el año pasado porque eliminaba una serie de persistentes malas hierbas (se conocen como malezas de hoja ancha) de forma muy eficiente. Los árboles más afectados son los de hoja perenne, sobre todo, las coníferas.