El impacto ambiental de los campos de golf
España es uno de los países con mayor número de metros cuadrados de campos de golf por habitante y se siguen abriendo nuevos campos en muchas zonas verdes. Desde hace años, la práctica del golf se ha convertido en una importante fuente de ingresos para los sectores turístico e inmobiliario. Sin embargo, los campos de golf son tradicionalmente cuestionados por su negativa incidencia ambiental.

Los impactos negativos provocados por los campos de golf, en la mayor parte de los casos no son originados por la actuación en sí, sino por errores iniciales del proyecto o mantenimiento de los mismos.

Los opositores alegan que producen un fuerte impacto ambiental, ya que ocupan grandes extensiones de terreno natural, conllevan la creación de nuevos núcleos urbanos con el pertinente aumento de contaminación, utilizan fertilizantes y plaguicidas poco ecológicos para su mantenimiento y, especialmente, porque consumen grandes cantidades de agua, aumentando los problemas de sequía de la zona.

Cada campo de golf de la costa mediterránea gasta el volumen de agua equivalente a una ciudad de 12.000 habitantes.