El litio, el nuevo petróleo
En la actualidad, las relaciones internacionales se basan, en buena medida, en la necesidad de adquirir petróleo (y gas natural) así como en la capacidad para ofrecerlo. No es ningún secreto que algunos países de Oriente Medio poseen una situación de poder y una tremenda riqueza sólo porque bajo su tierra hay oro negro. Casi nadie hablaría de esa región si el mundo no se moviera con petróleo.

La era del petróleo va a quedar atrás dentro de unos años y se pasará a la era del coche eléctrico y las energías renovables. Los vehículos limpios invadirán las carreteras de todo el mundo y, para que puedan funcionar, se necesitarán baterías, baterías que son de ión-litio. Así, el prometedor futuro del coche eléctrico está desatando la fiebre del litio, un mineral esencial para la fabricación de las baterías.

Uno de los países con una mayor reserva en este mineral es Bolivia. En la región del Salar de Uyuni, una planicie de más de 10.000 kilómetros cuadrados situada en el suroeste del país, se encuentra una gran reserva de litio que ya es pretendida por empresas y gobiernos. Las primeras interesadas, lógicamente, son las empresas que fabrican coches eléctricos, como las japonesas Mitsubishi y Sumitono, que ya han llegado a un acuerdo con el Gobierno de Bolivia para investigar la industrialización del litio. Otras empresas, como la francesa Bolloré o la surcoreana LG también han mostrado su interés en colaborar con Bolivia.

Sin salir del continente americano, Argentina también tiene la materia prima del futuro, así que la empresa Magna (de capital canadiense y austriaco) acaba de comprar parte de una empresa de litio del país sudamericano. Explotará las minas situadas en el desierto al norte del país. En el desierto chileno de Atacama, el lugar más árido del planeta, también se puede obtener litio.

La OPEP, una organización que reúne a algunos de los países con mayores reservas de petróleo, si no controlado, sí ha influido enormemente en la política internacional del siglo XX. Quizá la nueva OPEP se sitúe en Sudamérica: Argentina, Chile y Bolivia poseen el 85% de las reservas mundiales de litio. Ya están comenzando las conversaciones entre los tres países para regular precios e influenciar económica y políticamente al resto del mundo. Quizá Bolivia sea la próxima Arabia Saudí.