El Medio Ambiente importa poco en España
Aún no había asomado la patita el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España, Miguel Arias Cañete. Por fin lo ha hecho. Y de golpe. Nada más y nada menos que 66 propuestas de una tacada. Un récord en la democracia española. La Comisión de Medio Ambiente del Congreso estará formada por, además de Arias Cañete, Leire Pajín, del PSOE, ex ministra de Sanidad y Política Social, vivió en Benidorm (así que sabe bien lo que es el ladrillazo), es licenciada en Sociología y no se le conoce trabajo alguno aparte de su profesión política; y Toni Cantó, de UPyD, actor. Ésta es la importancia que se le da al medio ambiente en España.

Quizá la propuesta que tendrá más repercusión (que no significa que sea la más perjudicial) sea la que deja abierta la puerta a futuros trasvases, en especial, al polémico trasvase del Ebro. Pero hay muchas otras: las modificaciones de la leyes de Costas, de Calidad del Aire, de Evaluación de Impacto Ambiental, de Desarrollo Sostenible del Medio Rural y de Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Los organizaciones ecologistas ya han criticado las propuestas. Para Ecologistas en Acción, los cambios suponen un jaque mate al medio ambiente sin precedentes con el único objetivo de favorecer el crecimiento económico. Además, se ahonda en el modelo económico que nos ha llevado a la crisis.

Se podría resumir la política que pretende llevar a cabo el Gobierno de España en materia de Medio Ambiente como sigue: restar importancia y ambición a la legislación ambiental para que el medio ambiente no suponga trabas a la reactivación económica.

En cuanto a la calidad del aire, se plantea revisar la ley 34/2007 o el Plan Nacional de Mejora de la Calidad del Aire. España puede ser multada por la Unión Europea por la mala calidad del aire de varias ciudades y, aún así, el ministro Cañete habla de fijar objetivos realistas. Para Ecologistas en Acción suena a que retrasarán (aún más) su cumplimiento. Esto implicará problemas de salud pública.

La Ley de Costas, por último, pretende volver al modelo de urbanización masiva. El Algarrobico sigue en pie, quizá se conserve como homenaje a la política medioambiental española de los próximos años.