El Monte Fuji contaminado con mercurio procedente de China
El Monte Fuji es mucho más que una montaña, es todo un símbolo para los japoneses. Para algunos es un icono religioso y, en 2013, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con el Parque Nacional de Fuji-Hakone-Izu al que pertenece. Ahora, una investigación ha desvelado que el Monte Fuji está contaminado con mercurio, incluso en la cima. La contaminación procede de China.

Para los japoneses, el Fujisan o Fujiyama, como se llama en la lengua nativa, está sufriendo una grave agresión, una amenaza como nunca antes había sufrido en toda su historia. El estudio ha sido elaborado por investigadores de la Universidad de la Prefectura de Shiga. El problema de la contaminación atmosférica en China, uno de los más graves problemas ambientales de todo el mundo, está llegando al mítico monte, que tiene niveles superiores de mercurio a cualquier otra región japonesa y a la media nacional.

El análisis que se realizó en el laboratorio para la citada investigación señaló hasta 2,8 nanogramos (la millonésima parte de un miligramo) de mercurio por metro cúbico de aire en la cumbre del Monte Fuji. Los niveles de una zona sin contaminación son de, aproximadamente, 1 nanogramo.

El Ministerio de Salud ha aclarado que estos niveles no son peligrosos para la salud, que están situados en 40 nanogramos o más.

También hay arsénico y telurio

El Monte Fuji contaminado con mercurio procedente de China
La culpa de la contaminación, según los investigadores japoneses la tienen las fábricas y las centrales térmicas que usan carbón que están ubicadas en territorio chino. En Japón, desde que ocurrió el accidente radiactivo de Fukushima en 2011, están muy sensibilizados con el asunto ambiental.

Además, el mercurio no es el único elemento contaminante detectado en los análisis. También se encontraron niveles altos de arsénico y telurio. Había, así mismo, una concentración de esferas de cenizas inorgánicas, que se generan cuando se quema carbón mineral.

El Monte Fuji es el pico más alto de la isla de Honshu y de todo Japón. Ahora, los científicos van a estudiar otras montañas como Norikura, Ibuki y Kuromi.