El multimillonario Donald Trump no quiere aerogeneradores cerca de su campo de golf
Donald John Trump, más conocido como Donald Trump a secas, es uno de los mayores multimillonarios del mundo. Nació en Nueva York, Estados Unidos. Comenzó como promotor inmobiliario y ahora es consejero delegado de una enorme compañía inmobiliaria, así como fundador de Trump Entertainment Resort, compañía que opera casinos, además de otros muchos negocios e inversiones.

A pesar de ser estadounidense, el amigo Trump cree que un trozo de Escocia le pertenece (o quizá piense que el mundo entero es de su propiedad). Este señor ha escrito, por segunda vez, al ministro principal de Escocia, Alex Salmond, para que detenga el proyecto de construcción de un parque eólico en alta mar cercano a su campo de golf de lujo. Quizá las aspas que generarán energía limpia y renovable le distraigan cuando trate de dar uno de sus mejores golpes.

En la carta de Trump a Alex Salmond, según el periódico inglés The Guardian, el multimillonario describe las turbinas de los molinos de viento, que se encuentra a una distancia de más de un kilómetro de su campo de golf, como grandes y feas. El parque eólico consta de once de estas “horribles” turbinas.

Este parque eólico offshore ubicado en aguas escocesas, el proyecto Vattenfall, es una empresa conjunta entre Vattenfall, de capital público, y la empresa de ingeniería Technip y la compañía dedicada al desarrollo de energías renovables Aberdeen Group.

En la primera carta el ministro principal de Escocia, señalaba que las turbinas eran desastrosas e irresponsables para el medio ambiente y que dejaban un horrible futuro sobre el futuro de la costa escocesa. En la segunda carta, Trump escribió que las turbinas tienen un impacto negativo sobre el turismo de Escocia: “La gente no quiere viajar por todo el mundo para llegar a Escocia y encontrarse con esas enormes y feas estructuras. Confía en mí, se irán a otra parte”.

Un portavoz de los socios del proyecto Vattenfall, Aberdeen Renewable Energy Group y Technip, ha señalado que tienen todos los permisos y que cuentan con el apoyo de las instituciones públicas, así que parece que esta vez el magnate Donald Trump no se saldrá con la suya. Esperemos que no rebaje su handicap por culpa de los molinos.