El nuevo ministro de Medio Ambiente de España arrastra un pasado que no invita al optimismo
El nuevo Gobierno de España tendrá un Ministerio Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y Miguel Arias Cañete estará al frente de esta cartera. Los grupos ecologistas más importantes ya han reclamado al nuevo ministro que no olvide el medio ambiente y se han sentido aliviados porque, al menos, la palabra no ha desaparecido del nombre del Ministerio. Con tanto recorte…

En todo caso, el nuevo ministro, tiene una trayectoria más cercana a la agricultura y poco que ver con el medio ambiente. Las organizaciones Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF esperan que el nuevo ministro les escuche, así como a otras organizaciones ambientalistas. También desean que no deje el medio ambiente “en un segundo plano”. O en un tercero, habría que añadir, si nos fijamos en el orden de las palabras en el nombre del Ministerio.

¿Y quién es Arias Cañete? Un licenciado en Derecho que vuelve al Ministerio de Agricultura después de siete años. Entonces, tuvo que enfrentarse e la crisis de las vacas locas, a un fallido acuerdo pesquero con Marruecos y la catástrofe del Prestige, el mayor desastre medioambiental de España. Arias Cañete tiene cuatro casas, siete coches y más de 325.000 euros en participaciones en empresas petroleras. No parece un perfil muy adecuado para trabajar por el medio ambiente.

El coordinador general de Ecologistas en Acción, por su parte, cree que es un error incluir en un mismo ministerio las competencias de Medio Ambiente, Agricultura y Alimentación, pues supone quitarle importancia a la política medioambiental. Es, desde un punto de vista, una forma de unir la crisis económica con la medioambiental. No hay recursos suficientes para seguir creciendo al ritmo que piden los que manejan la economía. Realmente, la situación no ha cambiado mucho respecto al Gobierno de Zapatero.

Falta saber quién gestionará asuntos como el cambio climático, la calidad ambiental o del agua. Será importante el papel que desempeñe en nuevo ministro en las negociaciones de la Política Agraria Común (PAC) que se están produciendo en la actualidad. Ojalá luche por que sea sostenible.

En todo caso, habrá que dar un voto de confianza al nuevo ministro, a pesar de que su pasado no le avala como una persona que luche por la protección del medio ambiente ni por una política sostenible.