El nuevo objetivo de Dinamarca: abandonar el petróleo y el gas en 2050
Dinamarca es uno de los países más avanzados del mundo en el desarrollo de las energías renovables porque comenzó a impulsar las energías limpias cuando en el resto de países ni siquiera se hablaba del asunto. Han desarrollado una política energética responsable con el medio ambiente, con visión de futuro, a largo plazo. Y quieren seguir haciéndolo.

Ya en la década de los años setenta del siglo pasado el país escandinavo fijó unos objetivos de impulso de las renovables muy ambiciosos, no sólo para aquella época, sino en relación con los actuales parámetros. Dinamarca se anticipó a la crisis de los combustibles fósiles (de hecho, fue una de las primeras crisis del petróleo la que hizo que se plantearan un cambio en su política energética) y a la problemática del cambio climático.

En la actualidad, Dinamarca genera más del 20% de su electricidad mediante aerogeneradores, un porcentaje por encima de la mayoría de países del mundo. Además, es el quinto en producción total de este tipo de energía, mientras que, en cuanto a consumo energético, queda en la posición 56. Uso de renovables y eficiencia y ahorro energético.

Pero, a diferencia de otros países, no quieren quedarse estancados en la producción de energía renovable y tienen el objetivo de seguir apostando decididamente por las renovables. Priman la responsabilidad medioambiental a largo plazo frente a los intereses empresariales y las ganancias económicas. España (y muchos otros países) deberían aprender este concepto de responsabilidad política: no se trata de generar beneficios económicos a costo plazo y sólo a unos pocos, sino que se piensa en la calidad de vida para las generaciones venideras y en el desarrollo sostenible, apostando por un tipo de mix energético que reduzca, e incluso elimine por completo, la dependencia ante los combustibles fósiles, reduciendo al mismo tiempo las emisiones de dióxido de carbono.

El nuevo objetivo de Dinamarca: abandonar el petróleo y el gas en 2050
Así, el Gobierno danés ha hecho público su compromiso de generar el 35% de sus necesidades energéticas mediante fuentes renovables para 2020 y llegar al 100% en 2050. Un país que se abastecerá sólo de energías renovables.

Medidas para desterrar los combustibles contaminantes

Ya se han puesto en marcha algunas medidas para cumplir este ambicioso compromiso con el que pretenden reducir las emisiones de carbono abandonando paulatinamente el consumo de petróleo y gas. En primer lugar, quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 34% en 2020 (respecto a los niveles de 1990) y el consumo de energía en más del 12% (respecto a 2006).

Para llegar al objetivo del 35% de la energía total a través de fuentes renovables, además de impulsar los parques eólicos, se desarrollarán las redes inteligentes, el biogás y otras fuentes de energía renovables. En cuanto a la energía eólica, se instalarán parques eólicos offshore.

Otras medidas son la prohibición de instalar calderas de gasóleo o gas natural en los edificios nuevos, ayudas al biogás y la promoción de las redes inteligentes de distribución y de control de consumo.

Dinamarca estará preparada para el previsible aumento de los precios del petróleo y el carbón. Además, se crearán puestos de trabajo durante años. Ojalá Dinamarca sirva de ejemplo para el resto de países de la Unión Europea y del resto del mundo.