El okapi, especie amenazada
El okapi está en la cuerda floja. Su inclusión en la Lista Roja 2013 de las especies amenazadas ha sido una de las novedades que nos ha deparado esta vez la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en su anual repaso.

Como era de esperar, de entre los resultados que acaban de darse a conocer, el declive del okapi (Okapia johnstoni) ha impactado mediáticamente dentro de la evaluación del estado de 71.575 especies, de las que la friolera de 21.286 están en peligro de extinción.

El okapi es un pariente de la jirafa que habita los bosques tropicales de la República Democrática del Congo, donde se le venera hasta el punto de considerarlo un símbolo nacional. Sin embargo, pese a quedar precioso en sellos, postales, camisetas, demás iconos y merchandising, el animal de carne y hueso está al borde de la extinción por culpa del ser humano.

Destrucción del hábitat y caza

En concreto, el okapi se cataloga como “En Peligro”, en un nivel justamente anterior a la extinción, fase en la que no tardará en entrar si continúa la presión que ejerce el hombre sobre su hábitat, incluyendo la presencia de rebeldes, mineros ilegales y cazadores. Sobre todo, estos últimos, cazadores furtivos que buscan su codiciada carne y piel.

El okapi, especie amenazada
La solución pasa por una mayor vigilancia de las fantásticas reservas naturales que atesora el país pero, sobre todo, por mejorar el nivel de vida de la población en general, ya que la pobreza extrema imperante es un importante caldo de cultivo que propicia la caza desaforada, así como otros comportamientos que acaban con el hábitat de éste y de otros animales que conviven con él, como los elefantes. Como, en fin, tantas especies no tan simbólicas ni protegidas pero también merecedoras de todo el respeto.