El peligro de las bombillas de bajo consumo
Para mejorar la eficiencia energética y ahorrar en el gasto eléctrico, gobiernos, empresas y familias cambian las antiguas bombillas incandescentes por las de bajo consumo. Estas nuevas y más eficientes bombillas consumen menos energía, pero ya han recibido algunas críticas, sobre todo, por la peligrosidad de alguno de sus componentes.

En primer lugar, cabe señalar que hay varios tipo de bombillas de bajo consumo y cada uno de estos tipos tiene sus propias características y se compone de diferentes materiales. Se puede optar por usar fluorescentes (los tubos alargados o las bombillas compactas), halógenas o de iluminación led. Según el último estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios de España), las de bajo consumo son la mejor opción desde el punto de vista medioambiental. Pero hay que tener en cuenta cómo y dónde se va a usar.

No es lo mismo el uso que se da a una bombilla para la lámpara de la mesilla de noche que el uso de una bombilla para una oficina, que puede estar todo el día encendida, o una para un pasillo de una comunidad de vecinos (que se enciende y se apaga repetidamente). Desde un punto de vista ecológico, se deben tener en cuenta dos aspectos: la eficiencia energética y la composición (si contiene o no materiales contaminantes).

Es en este último aspecto donde hay polémica. Las bombillas de bajo consumo contienen mercurio, un metal pesado muy contaminante. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos recomienda abrir una ventana y abandonar la habitación durante, al menos, quince minutos si se rompe una de estas bombillas. Después, hay que recoger los fragmentos y el polvo utilizando, si es posible, guantes de goma desechables.

Las fluorescentes compactas son más eficientes que las led

El peligro de las bombillas de bajo consumo
Si se funde o se rompe, nunca hay que tirar estas bombillas a la basura, sino que hay que llevarlas al punto de reciclaje apropiado. ¿Es para tanto? En realidad, las bombillas de bajo consumo contienen mercurio, sí, pero en niveles que no superan los límites permitidos por la Unión Europea.

En cuanto a las bombillas led, son difíciles de reciclar porque tienen una composición más compleja. En todo caso, las fluorescentes compactas son las más eficientes de todas.