El polémico discurso de Toni Cantó sobre los toros
En ocasiones, Twitter se “revoluciona” por las declaraciones de una persona más o menos célebre. En España y, en general, en los países de habla hispana, ocurrió hace unos días a causa de unas declaraciones de Toni Cantó, del partido UPyD, acerca de la fiesta de los toros. Puede haber argumentos tanto a favor como en contra de sus ideas, pero, por desgracia, lo que a veces prevalece en la mala educación de los mensajes, cuando no directamente amenazas explícitas.

Los miembros y simpatizantes de organizaciones animalistas han sido los más beligerantes con el discurso del parlamentario y actor. Sin querer defender a Cantó, ni en éste ni en otros asuntos (sus salidas de tono y declaraciones polémicas son habituales), hay que darle la razón en una cosa: los que defienden con tanto ahínco la vida de un animal como el toro no dudan en desear la muerte de un ser humano sólo por expresar sus opiniones, por muy criticables que sean. No son, en definitiva, consecuentes con sus propias ideas de defensa de la vida a ultranza.

La parte más polémica de su discurso fue cuando dijo que los animales “no tienen derecho a la vida ni a la libertad”. Aquí es cuando los animalistas más radicales lanzan sus gritos al cielo. Pero lo cierto es que sólo los veganos estrictos, que no comen ningún tipo de producto que provenga de los animales, ni se visten con pieles de animales, ni usan productos cosméticos que prueban su eficacia en animales, etc., podrían criticar con toda la razón a Cantó.

La mayoría de las personas comen carne de ternera, pollo, cerdo y otros animales terrestres, así como pescado, y para ello, a no ser que se cacen y pesquen en estado salvaje, se ha tenido que privar de la libertad a los animales. El ser humano domesticó a los animales hace millones de años, lo que mejoró su alimentación, ya que tenía la posibilidad de producir proteínas de forma cómoda y continua.

El polémico discurso de Toni Cantó sobre los toros
Otra cosa es usar a un animal para un espectáculo, para que el ser humano se divierta. Es en este punto donde habría que centrar el debate. De hecho, todo esta polémica ha surgido porque se estaba discutiendo en el Congreso de los Diputados español la tramitación de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para declarar los toros como Bien de Interés Cultural.

Asuntos que se confunden e hipocresía

La idea que quería transmitir Cantó, sugerida por el filósofo Fernando Savater, del mismo partido, es que los animales no saben diferenciar entre el bien y el mal y, por tanto, no pueden tener una ética. Los que sí podemos (y debemos) adecuar el comportamiento a una ética somos los seres humanos. Somos animales superiores y, por ello, tenemos mayor responsabilidad. En el tema de los toros y en cualquier tema ecológico y medioambiental, como la conservación de la biodiversidad, el cambio climático, la polución y tantos otros.

En otras palabras, los animales (los toros, en este caso) tienen derechos porque los seres humanos se los otorgamos. Ellos no saben ni lo que son los derechos ni lo que es la ley ni lo que es la ética.

Finalmente, Cantó expuso la postura de su partido político, que, como en otros asuntos, trata de quedarse en el medio, en un “ni para ti ni para mí”: no están de acuerdo con la prohibición, como piden muchos colectivos y regiones en España, pero tampoco con la subvención de la llamada fiesta de los toros. Hay muchos asuntos más importantes y acuciantes hoy en día en los que gastar el dinero. Sin ir más lejos, el mismo día que se debatió ese asunto en el Congreso, también se discutió sobre el problema de los desahucios y una ILP para la dación en pago.

Para que os forméis vuestra propia opinión, os dejamos un vídeo del discurso: