El precio del agua
¿Tiene precio al agua? ¿Es un recurso escaso? Muchas dudas, por lo que el debate del agua está servido. En el ciclo, el agua que llega al usuario final (casas, agricultores, industrias…) mediante determinadas infraestructuras que la distrubuyen, pasando antes por el coste de transporte. El ciclo termina con el tratamiento pertinente que reintegra al medio el líquido elemento.

España es el país más árido de la Unión Europea, con unos niveles de precipitación de 684 milímetros por metro cuadrado.

Lo que está claro es que el precio que pagamos por el agua en España es muy bajo y de ahí el despilfarro. El precio medio del agua para usos urbanos es de 0,63 euros el metro cuadrado y para la agricultura puede caer hasta 0,01 el metro cuadrado. Por poner dos ejemplos, en Zurich, el importe asciende a los 2,1 euros y en Bruselas, alcanza los 2,6 euros.

No hay mejor incentivo al ahorro que ser conscientes de la escasez y a día de hoy el ciudadano no lo es.

En términos económicos de podría decir que la oferta es casi gratuita, la demanda es ilimitada y los individuos tenderán a consumir agua hasta que su valor marginal sea cero.
Pero todo tiene solución, se trata de ajustar oferta y demanda, establecer un sistema de precios capaz de ajustar el desequilibrio. Algunos piensan que esto es posible transformando las actuales concesiones y explotaciones en derechos efectivos de propiedad, lo que supone aplicar al agua esquemas similares a los introducidos en el mercado eléctrico. Algo que no me parece muy descabellado, quizás complicado y antisocial. Pero efectivo para el medio.

En un estudio sobre seis regiones norteamericanas, dos economistas, Beattie y Foster, encontraron que un aumento de un punto en el precio del agua puede reducir su consumo entre un 3,7% y un 12,6%.