
El príncipe de Gales ha diseñado con ayuda de un consorcio privado una ciudad ecológica inspirada por la arquitectura británica de la era georgiana. Tendrá 12.000 habitantes y se llamará Sherford. Ya ha recibido el permiso de las autoridades del condado de Devon, en el suroeste de Inglaterra, según ha informado el diario “The Guardian”.
La corriente será suministrada por turbinas de viento, el agua se calentará gracias a la energía solar, el uso del automóvil estará restringido y el transporte con bicicleta será lo más usado. Ha sido diseñada por el heredero del trono británico en colaboración con un consorcio privado del que forma parte el Royal Bank of Scotland.
La ‘Foundation for the Built Environment’, fundación presidida por el príncipe y la constructora Red Tree, quiere que la mitad de la energía de Sherford provenga de fuentes renovables in situ, especialmente de turbinas eólicas y biomasa. Las emisiones de CO2 de los hogares y los negocios que se instalen allí serán un 60 por ciento inferiores a las que exige la legislación actual. Los tejados de muchas de las casas estarán cubiertos de plantas o de una capa de grava para que los insectos y los pájaros busquen allí refugio. Además, 3 de cada 4 edificios dispondrán de paneles solares y habrán granjas de productos orgánicos.
En fin, todo un ejemplo a seguir.







































