El productor de Los Simpson dona su fortuna a los pobres y a ONGs animalistas antes de morir
Ayudar a seres indefensos que sufren la injusticia social, ya sean personas o animales, no sólo es un deseo, sino todo un ejemplo de filantropía en el caso de los creadores de Los Simpsons. Tanto Sam Simon como Matt Groening, encargados de la producción y la parte creativa de la famosa serie, respectivamente, se muestran más que generosos a la hora de apoyar causas benéficas con su tirón mediático y millones de dólares.

Sam Simon, amigo de las ballenas, de los perros sin hogar, de los animales maltratados y de las personas sin recursos, hace dos años que libra una batalla sin tregua contra el cáncer. Y durante todo ese tiempo, las royalties que obtiene de la serie de televisión más conocida del mundo van sumándose, hasta superar los 100 millones de dólares, que ha decidido donar a fundaciones como PETA, Save The Children o Feeding Families antes de que acabe su tiempo.

El productor de Los Simpson dona su fortuna a los pobres y a ONGs animalistas antes de morir
Los pingües beneficios que le reporta la serie de dibujos, una auténtica gallina de los huevos de oro, han acabado sumando una enorme fortuna que Simon ya decidió compartir en numerosas ocasiones, sobre todo desde que le fuera diagnosticada la enfermedad, un cáncer de colon incurable.

Liberar animales de zoos y circos

Los médicos le daban entre tres y seis meses de vida, una cuenta atrás que no quería desaprovechar, por lo que decidió invertir gran parte de su fortuna en ayudar a los más necesitados. Durante los dos últimos años, su vida ha girado en torno a ello. Gracias a sus donaciones y a su propia fundación, casi medio millar de familias reciben comida cada día en sus casas, y organizaciones defensoras de los animales han podido llevar a cabo proyectos maravillosos.

El productor de Los Simpson dona su fortuna a los pobres y a ONGs animalistas antes de morir
Pero no sólo eso, además de ofrecer su dinero en los últimos meses y donar su fortuna, aprovecha el interés mediático por su enfermedad para concienciar sobre las causas que le mueven y conmueven. En una de sus últimas apariciones televisivas reconoce que utiliza su situación para darles publicidad y conseguir más apoyos dando a conocer las necesidades de organizaciones animalistas y altruistas que él apoya. Así lo reconoció en una entrevista en la NBC:

El cáncer es una enfermedad horrible. Estoy luchando contra él. Es un viaje, una lucha, es difícil… pero si quieres publicidad, el cáncer es la cosa más grande del mundo.

El productor de Los Simpson dona su fortuna a los pobres y a ONGs animalistas antes de morir
Su decisión de ayudar a los animalistas tiene mucho que ver con los ejemplos de dedicación entregada que vio en Paul Watson, de la Sea Shepherd Conservatio Society y en Ingrid Nerkirk, de PETA. Si con Watson decidió financiar la compra de un ex ballenero para luchar contra la caza nipona de ballenas en la Antártida, con Ingrid compró zoos y circos de carretera para rescatar a los animales, “algunos de los más maltratados del país”, apunta.

No sólo defensor de los animales

“Yo sólo era un amante de los animales, y todo lo que la Fundación Sam Simon hace es para ayudar a los perros y a la gente necesitada. Es nuestra misión”, explica. Hasta que contactó con “esos maniáticos” de PETA, y ya no pudo parar. Como Simon dice, “es una pendiente resbaladiza”, por lo que el compromiso fue inevitable.

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“Los derechos de los animales no es lo único que me importa en este mundo”, apunta, si bien enfoca sus esfuerzos y su capital de forma prioritaria a éstos porque los resultados se ven de forma rápida, y a él no le sobra el tiempo. “Veo resultados. Siempre hay cosas pasando, cosas muy buenas sin cesar, todas las semanas”.

Sin embargo, hacer donaciones para las causas ambientales no conseguiría esta efectividad a tan corto plazo, y, además, por mucho que se haga, “el medio ambiente ha sido destruido, básicamente”. Aún así, hay sueños que no puede alcanzar, como “acabar con los experimentos científicos en animales” o que la humanidad vea en el veganismo, como él lo hace, “la respuesta a casi todos los problemas que enfrenta el mundo”, desde el hambre hasta el cambio climático.