El Proyecto Ardilla conectará los bosques europeos
Según el mito conocido como “la ardilla viajera”, atribuido a Plinio y a Estrabón, hace muchos años había tal cantidad de bosques en la Península Ibérica que una ardilla podía recorrer todo el territorio de costa a costa saltando de una copa a otra, sin necesidad de tocar tierra ni una sola vez.

En la actualidad, estamos a años luz de esa situación, pero se va a desarrollar un proyecto, inspirado en tal leyenda, con el objetivo de conectar los bosques de España y Europa a través de una red de corredores y subcorredores ecológicos. No sólo se trata de cuidar los bosques, sino que también es una forma de luchar contra el cambio climático, así como de crear puestos de trabajo y avanzar hacia una economía sostenible.

En el proyecto colaborarán empresas (a través de sus departamentos de Responsabilidad Social), administraciones, asociaciones y ciudadanos. De este modo, con la ayuda de todos, el Proyecto Ardilla tratará de restaurar y conectar los bosques de España. Los bosques representan el hábitat natural del 90% de las especies animales y vegetales. Si se pierden los bosques, desaparecerán tres especies cada hora. La deforestación y la degradación de los bosques están costando a la economía mundial casi tres trillones de euros al año, más de lo que cuesta la crisis financiera.

El Proyecto Ardilla quiere conectar los bosques existentes. Para ello, se ha diseñado una red de corredores ecológicos en los que se van a restaurar las áreas deforestadas. Se conectarán las Cordilleras Béticas, en el sur, con el Pirineo y con la Cordillera Cantábrica, en el norte. Quizá dentro de unos años, de nuevo una ardilla pueda atravesar de norte a sur o de este a oeste la Península saltando de árbol en árbol.

Además, se trata de crear corredores ecológicos para permitir que muchas especies, tanto de flora como de fauna, puedan desplazarse libremente y sin peligro. Para ello, habrá que sortear lo que para las personas pueden resultar ventajas para su vida: vías de tren, autovías, canalizaciones de riego, etc. Todas estas infraestructuras resultan barreras artificiales para la mayoría de las especies. Se trata, pues, de crear una infraestructura verde.

En el diseño del Proyecto Ardilla se ha partido de los espacios naturales pertenecientes a la Red Natura 2000. El corredor que discurre por el Mediterráneo llegará hasta Francia, donde el proyecto será gestionado por la oficina nacional francesa de los bosques. Continuará por la costa Azul hasta el sur de Italia, creándose un largo corredor mediterráneo. Por otro lado, también se creará otro corredor hacia el centro de Europa.

El Proyecto Ardilla conectará los bosques europeos