El Real Madrid gana, el medio ambiente pierde
La organización Ecologistas en Acción ha denunciado que existen graves irregularidades que perjudican los intereses públicos de la ciudad de Madrid en la tramitación del proyecto de ampliación del estadio del equipo de fútbol Real Madrid, el Santiago Bernabéu. Por una parte, falta por presentar documentación esencial, y, por otra, la cesión de aprovechamientos que tiene que hacer el Real Madrid al Ayuntamiento de la ciudad es inferior a lo que marca la ley.

El documento que menciona Ecologistas en Acción es un convenio esencial firmado en julio de 2011 entre el Consistorio y el club de fútbol, según el cual el Gobierno municipal cedía al Real Madrid la propiedad de unas parcelas en Opañel (en el barrio de Carabanchel) que, posteriormente, fueron revertidas al Consistorio, pero quedándose el club con la edificabilidad residencial, lo que, demás, le sirve para reducir el porcentaje de aprovechamiento que cede al Consistorio.

El documento es esencial para conocer el beneficio real de la actuación. Pero, además, la Ley del Suelo obliga a que los convenios urbanísticos se expongan a disposición pública, algo que ha sido solicitado por Ecologistas en Acción.

La idea del club blanco, según Ecologistas en Acción, es levantar un gran hotel y un centro comercial en la explanada que se sitúa frente al estadio, una lugar que pertenece a todos los ciudadanos y que, en parte, contiene zona verde.

Ese incremento de edificabilidad debe ser compensado mediante cesiones de zonas verdes, equipamientos y parte de esa edificabilidad, pero sólo 5.475 de los metros cuadrados que el club debe ceder al Consistorio están en la misma zona del estadio, en la actual Esquina del Bernabéu. Además, el Real Madrid conservará la propiedad del subsuelo para hacer un aparcamiento privado. El club presidido por Florentino Pérez gana se mire por donde se mire.

El resto de cesiones (7.967 metros cuadrados) son parcelas de zonas verdes y equipamientos en otro barrio, Opañel, terrenos que eran propiedad del Ayuntamiento hasta julio de 2011. Es decir, que el Ayuntamiento cede unos terrenos al Real Madrid y, meses después, el club los usa para pagar los permisos para edificar en otro lado.

Todo viene de un error (¿error?) cometido por el Ayuntamiento en 1998 que le obliga ahora a compensar al club por un terreno que se ha revalorizado de 0,5 a 22,7 millones,

En fin, la organización asegura que la capital pierde por partida doble: pierde dominio público en el Paseo de la Castellana, pierde la edificabilidad residencial en Opañel y se le cede un aprovechamiento inferior al que le correspondería por el incremento real de edificabilidad en el estadio, que además no adquiere.

Por su parte, el Real Madrid ocupa parte de la vía pública en el Paseo de la Castellana sin necesidad de comprar nada, consigue la edificabilidad residencial de unas parcelas que no eran de su propiedad hasta julio de 2011, cede al Ayuntamiento de Madrid unas parcelas que realmente ya eran del Consistorio, cede una superficie de aprovechamiento inferior a la que le correspondería y además no hace efectiva esta cesión retrasándola a un futuro convenio entre las partes.

Se estima que el nuevo Bernabéu será realidad entre el otoño de 2013 y la primavera de 2014.

El Real Madrid gana, el medio ambiente pierde