El riesgo de la nuclear es más alto de lo que se pensaba
¿Cuál es el riesgo real de la energía atómica? Sus responsables aseguran que es segura, ¿pero podemos fiarnos después de Fukushima y Chernóbil? ¿Podemos fiarnos de los políticos, de las empresas eléctricas?

La fusión del núcleo de reactor tienen más probabilidades de acontecer que lo creído hasta ahora, según se desprende de un estudio elaborado por un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Química en Maguncia, Alemania. Han estudiado el total de horas de servicio de todos los reactores nucleares civiles y en el número de fusiones de núcleo que se han desencadenado.

Los cálculos efectuados por los investigadores indican que este tipo de desastre puede ocurrir una vez cada entre 10 y 20 años. Hay 440 reactores funcionando en todo el mundo, a los que quizá haya que añadir otros 60 que se planea construir. Eso supone unas 200 veces más riesgo de un accidente nuclear grave que lo estimado en el pasado. Si la central cuenta con unas medidas de seguridad adecuadas, las catástrofes no deberían provocar una contaminación radiactiva a gran escala.

Los investigadores también determinaron la distribución geográfica de partículas y gases radiactivos en torno al lugar de un posible accidente, usando un modelo informático que describe la atmósfera de la Tierra. El modelo calcula corrientes y condiciones meteorológicas y toma en cuenta reacciones químicas que se producen en la atmósfera. El modelo calcula la distribución global de gases traza, por ejemplo, y simula la diseminación de partículas y gases radiactivos.

Para obtener una aproximación de la contaminación radiactiva, los investigadores calcularon cómo se dispersan en la atmósfera las partículas radiactivas de cesio-137, en qué parte de la superficie de la Tierra se depositan y en qué cantidades. El isótopo cesio-137 es producto de la fisión nuclear del uranio. Tiene un periodo de semidesintegración de treinta años y fue uno de los ingredientes clave de la contaminación radiactiva resultante de los desastres de Chernóbil y Fukushima.

Estas simulaciones han revelado que, de media, sólo el 8% de las partículas de cesio-137 se depositan en un área de 50 kilómetros alrededor del lugar del accidente nuclear. Cerca del 50% de las partículas se depositaría más allá de 1.000 kilómetros a la redonda.