El sector de la miel de México en peligro por los transgénicos
Como ya ha ocurrido en Europa, en América las abejas se están contaminando por culpa de los transgénicos.

En la península de Yucatán, México, están comenzando a encontrar polen de soja transgénica en la miel. Es necesario investigar la situación y conocer dónde se produce el “contagio”. La industria de la miel puede perder mucho dinero si no se encuentra una solución al problema. Muchos trabajadores campesinos están siendo afectados y su trabajo corre peligro.

En el municipio de Maxcanú, en Yucatán, muchas familias se dedican a la apicultura, comercializando sus productos, principalmente en el mercado europeo. Pero algunos países, como Europa, no aceptarán la miel si está contaminada con semillas transgénicas.

En diciembre del año pasado, un laboratorio alemán encontró polen de soja transgénica en la miel de la zona. Esto echó al traste un proyecto de apicultores, ambientalistas y empresarios que esperaban poder declarar la península de Yucatán como territorio libre de transgénicos.

En 2011, se sembraron 30.000 hectáreas de soja transgénica en un municipio cercano. Las abejas fueron allí para recolectar el polen y lo introdujeron en las colmenas. Ese cultivo de soja transgénica puede arruinar a trabajadores respetuosos con el medio ambiente.

Pero, en vez de solucionar el problema, parece que éste puede empeorar, ya que Monsanto ha solicitado 60.000 hectáreas de la región para plantar más soja transgénica. Los apicultores critican la actitud del Gobierno, que defiende los intereses de empresas multinacionales extranjeras y se olvida de los productores de México. Se sienten traicionados por su propio Gobierno, sin protección ante lo que califican como una invasión. Si sus productos comienzan a ser etiquetados como transgénicos, su precio podría bajar hasta un límite que pondría en peligro su negocio.

México es el sexto productor y tercer exportador mundial de miel de abeja. El destino principal de estas exportaciones, de la que dependen más de 40.000 apicultores, es la Unión Europea. Esta posición envidiable puede estar amenazada por los cultivos de maíz y soja transgénica.