El tráfico de crías de guepardo pone a la especie contra las cuerdas
El comercio ilegal de especies protegidas provoca auténticos estragos, y no sólo a través de su caza para obtener sus cuernos, colmillos o pieles, sino también mediante su captura para su domesticación, como ocurre con primates, aves exóticas o con los grandes felinos, entre ellos los guepardos.

El contrabando de guepardos vivos representa un grave problema que, junto con la pérdida de hábitat, amenaza con diezmar la población silvestre y llevarlos a la extinción en un futuro próximo. En concreto, según se recoge en un informe dado a conocer en la última Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), los cachorros tienen una alta demanda en los Estados Árabes del Golfo.

El estudio revela que, al igual que ocurre con otras muchas especies que son arrancadas de su hábitat, muy pocos sobreviven. Se calcula que un 70 por ciento no supera ni siquiera el viaje, por lo que la merma de la población es todavía mayor, lo que supone un duro golpe para la especie, considerada como vulnerable en la Lista Roja de las Especies de la UICN.

Mascotas de lujo

Las alarmantes conclusiones del informe han llevado a los países afectados por el comercio a mostrarse dispuestos a trabajar para acordar medidas protectoras, habida cuenta de que esta lacra se suma a una situación crítica de la especie.

Países como Qatar o los Emiratos Árabes han reconocido el problema durante la celebración de la 65 edición de la CITES, y manifestaron estar dispuestos a colaborar reforzando la aplicación de las leyes.

El tráfico de crías de guepardo pone a la especie contra las cuerdasEn el último siglo han perdido un 90 por ciento de su hábitat y no hay más de 10.000 guepardos en el medio silvestre. Su captura para la domesticación obedece a una antigua tradición para su uso para la caza, mientras que en otros países se les considera una mascota de alto estatus, cuya demanda no cesa de aumentar.