VaticanoQuien destruye el medio ambiente comete un pecado grave”, afirmaba recientemente el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del consejo pontificio de Justicia y Paz. “Supone un insulto a Dios”, añadía.
Por eso, y con ánimo de dar ejemplo, el pequeño estado del Vaticano está emprendiendo diversas iniciativas para proteger la naturaleza. Entre ellas, la instalación de un sistema solar fotovoltaico en el tejado del aula Pablo VI, donde se celebran las audiencias pontificias y algunos conciertos y actos.
Los técnicos del Vaticano han explicado que los paneles, que se instalarán el próximo año, generarán energía equivalente al consumo eléctrico de la sala. También se instalará un sistema solar térmico para atender las necesidades de calefacción y aire acondicionado de la zona.
En 2008, el Vaticano pondrá en marcha otra iniciativa para compensar la totalidad de sus emisiones de CO2: la plantación de un bosque en territorio húngaro. De esta manera, el Vaticano, que ocupa una extensión de medio km2 y tiene una población de 1.000 habitantes, se convertirá en el primer Estado del mundo con emisiones cero.