El vertido de Exxon Valdez sigue contaminando 25 años después
El próximo 24 de marzo, es decir, dentro de tres días, se cumplen 25 años desde que se produjo el peor vertido de petróleo en suelo estadounidense, concretamente en Alaska, que sufrió la tragedia ecológica más grave de su historia. Fue el derrame del buque petrolero Exxon Valdez, por el que más de 40 millones de litros de crudo (257.000 barriles de crudo) se vertieron en el golfo de Prince William Sound hasta expandirse sobre más de 2.000 kilómetros de costa.

Aquella noche de marzo de 1989 se produjo uno de los peores desastres ambientales de este tipo. El buque encalló y la cristalina bahía quedó invadida por una marea negra de consecuencias letales que un cuarto de siglo después sigue estando en buena parte.

¿Pero, por qué no se limpió? Las operaciones de limpieza costaron más de 2.000 millones de dólares gastados por Exxon Mobil para limpiar la zona, pero éstas dejaron de actuar en 1992. Aunque se esperaba que el resto del petróleo acabara dispersándose en pocos años, durante los 25 años no se ha eliminado ni el 7 por ciento del petróleo, aseguran los grupos ecologistas.

Un capitán borracho

Poco antes de la medianoche, el capitán Joseph Hazelwood dejó finalizar la maniobra de atravesar el canal a personal no experimentado. Simplemente advirtió que un par de millas había que cambiar la dirección para evitar lo que finalmente sucedió al no ser obedecido.

El vertido de Exxon Valdez sigue contaminando 25 años después
Minutos después, el Valdez Exxon chocó contra unos arrecifes y derramó una ingente cantidad de crudo que cubrió playas, aves, peces y mamíferos. La negligencia del capitán, que se había puesto hasta arriba de vodkas horas antes y la falta de experiencia de su tercer oficial, un tal Cousins.

El paso de los años y las décadas no han mejorado la situación. Según denuncian activistas, pescadores y expertos en vertidos, el lugar es “casi tan tóxico” como semanas después del accidente, por lo que “el daño persiste”, concluyen.