El vertido del Exxon Valdez sigue afectando al ecosistema
Ecologistas en Acción ha denunciado que, cuando han pasado ya 23 años desde que se produjo el derrame de crudo del barco Exxon Valdez, en Alaska (Estados Unidos), éste continúa afectando a los ecosistemas de la zona. Es, por tanto, un grave error que sigan existiendo plataformas petrolíferas en zonas marinas de alto valor ecológico y aún peor es que se proyecten nuevas.

Según señalan los ecologistas, los últimos estudios científicos demuestran que la mayoría de las poblaciones de especies afectadas durante el vertido no han vuelto a recuperarse y que sus poblaciones siguen por debajo de los niveles previos a la catástrofe, sin que se espere una recuperación completa.

Así mismo, el grupo ecologista afirma que aún permanecen restos de petróleo en el área, lo que provoca una exposición crónica que da como resultado la disminución de la tasa de supervivencia y reproducción de muchas especies.

El barco Exxon Valdez (perteneciente a Exxon Mobil) chocó con un arrecife al zarpar de la terminal Alyeska, en Alaska, derramando aproximadamente 41 millones de litros de crudo al mar. Según informa Ecologistas en Acción, el crudo se extendió y la marea negra llegó a cubrir 26.000 kilómetros cuadrados de mar, afectando a 2.500 kilómetros de litoral. El vertido provocó la muerte de alrededor de 350.000 aves, 3.000 nutrias marinas, 300 focas y muchos otros animales.

El caso del vertido continúa en los tribunales enfrentando a pescadores, propietarios e instituciones locales con Exxon Mobil, que no ha asumido la responsabilidad del accidente y se niega a pagar compensación a quienes sufrieron daños económicos derivados del mismo.

Para Ecologistas en Acción es esencial actualizar la legislación sobre trasporte, perforación y explotación de hidrocarburos, así como la prohibición de actividades similares en zonas de gran valor ecológico.

Por otro lado, pide al Gobierno español que deje de ofrecer cualquier apoyo o ayuda a empresas petroleras españolas y que se paralicen las prospecciones en Canarias, Málaga, Valencia y Tarragona hasta que se garantice un plan de contingencia efectivo y se valoren las consecuencias ambientales de posibles accidentes.

Por último, pide que se invierta en energías renovables, ya que contaminan mucho menos, generan más empleo y no constituyen amenazas para los ecosistemas.