Elefantes trasladados de África a México
Nueve elefantes iban a ser sacrificados en Namibia, África. Pero, finalmente, han encontrado un destino mejor que la muerte: el Africam Safari, en Puebla, en el centro de México. Los animales podrán ser visitados por los turistas a partir de julio, según ha informado el director general del zoológico, Frank Carlos Camacho, durante la presentación de los paquidermos.

Hasta esa fecha, pasarán cuarenta días aislados del resto de los animales para que se vayan acostumbrando al clima poco a poco. Los elefantes tienen entre cuatro y nueve años. Se les iba sacrificar para que no fueran cazados ni murieran por hambre y sed, ya que los elefantes jóvenes necesitan adultos de la manada para conseguir alimentos y agua.

El traslado de la manada tuvo sus complicaciones. Los animales viajaron durante más de cuarenta horas en avión, de África a México. Se hicieron paradas técnicas en Brasil, Chile y la capital mexicana.

Los trámites para el traslado duraron más de cinco meses. Todo comenzó cuando el dueño de un coto de caza se puso en contacto con el zoológico mexicano. Esta persona ha resguardado, desde entonces, al grupo de elefantes en su finca con la colaboración del Gobierno de Namibia. Sin embargo, el espacio del que disponía y otras condiciones aceleraron el proceso de traslado.

El clima que hay en el parque Africam es similar al de África, ha señalado el responsable del viaje de los elefantes, por lo que se espera que los grandes mamíferos se aclimaten sin problemas. Los dormitorios cumplen con estándares internacionales y agua para que puedan sumergirse.

Africam Safari cuenta con más de 2.500 animales de trescientas especies diferentes, entre los que se encuentran otros cuatro elefantes: un macho y tres hembras que viven en semilibertad.

Amy Camacho, exdirectora de Africam Safari y actual secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial en el gobierno de Puebla, ha asegurado que la administración del gobernador aportará recursos para el pago de veterinarios que se encargarán de revisar las condiciones de salud de los nueve elefantes. Lo importante es que estén bien, que se vayan sintiendo cómodos en su nuevo albergue y en contacto con las personas que les cuidarán.